R. PAGÉS
La compañía eléctrica Iberdrola presentó ayer en el cuartel de la Guardia Civil de Callosa una denuncia por los disparos descubiertos en el cable de la línea de media tensión La Nucía-Benilloba que el sábado por la noche dejó sin luz a miles de vecinos de 21 poblaciones de la Marina Baixa y El Comtat. Fuentes de la compañía afirmaron ayer que, tal y como anunciaron el lunes, la denuncia ya había sido presentada y que, ahora, esperan que la investigación logre esclarecer si los disparos que provocaron el apagón fueron fortuitos o intencionados, con el fin de decidir si toman alguna medida más en contra de estos hechos.
Estas mismas fuentes indicaron que el contenido de la denuncia se centra en los perdigonazos detectados en el cable de esta línea, a su paso por el término de Castell de Castells, aunque no pudieron precisar el número de los mismos pero sí que "se veían varios impactos". A todo ello, también agregaron que, desde la eléctrica, "no podemos acusar a nadie ni afirmar si los disparos al cable fueron o no intencionados hasta que avancen las investigaciones".
Por otro lado, fuentes del departamento de comunicación de la compañía también indicaron ayer que, hasta el momento, no han tenido conocimiento ni han tramitado ninguna reclamación como consecuencia del apagón que en la noche del sábado dejó sin luz a 21 poblaciones del interior de la Marina Baixa y El Comtat. Según estas fuentes, "no hemos tenido constancia de que haya llegado ninguna reclamación", aunque agregaron que las mismas se tramitan desde otro departamento y no descartaron la posibilidad de que sí se hubieran presentado y no se les hubiera informado aún.
La avería dejó sin suministro eléctrico entre cuatro y cinco horas a miles de personas de ambas comarcas, aunque las cifras aportadas por Iberdrola varían de una fuente a otra. Los datos aportados inicialmente por la eléctrica elevaban a más de 32.000 el número de contratos afectados, que luego redujo a 5.500, sin tener en cuenta que sólo en Callosa, por ejemplo, se quedaron completamente a oscuras más de 9.000 habitantes. En otros casos, más que por la cifra de afectados en sí, el perjuicio fue aún mayor, como en el caso de unos novios que tuvieron que celebrar el banquete con velas en las mesas.