BELÉN GARCÍA
Las mejoras que la dirección del Hospital Marina Baixa está llevando a cabo este verano en el centro sanitario parecen no dar abasto en unas instalaciones que cumplen ahora veintitrés años. Una paciente ha denunciado el mal estado del Hospital comarcal tras permanecer ingresada en una habitación y varios más expresaron sus quejas en ese sentido. Según ésta "la puerta del armario estaba colgando de un clavo, con riesgo de caída y sin que se pudiera utilizar", y las paredes eran un mosaico de "cables colgando, agujeros" y "desconchones", según consta en la hoja de quejas presentada en el servicio de atención al paciente de la Conselleria de Sanidad.
El documento recoge el malestar de la usuaria por la tardanza en la reparación, que no llegó a solucionarse a su marcha del centro sanitario, donde permaneció cuatro días y pese a que el servicio de mantenimiento conocía la situación antes incluso de que ella fuera hospitalizada, según detalla. La paciente expresó su malestar en la denuncia, donde solicita con ironía "que el director del centro sea ingresado en las mismas condiciones y la misma habitación para ver si así se da por aludido" y "ruega encarecidamente que procedan a su reparación" ya que la situación es "muy molesta".
Desde la dirección del Hospital aseguraron ayer que el centro se está acondicionando y que todas las instalaciones se van renovando poco a poco. Sin embargo, reconocieron que se trata de un hospital comarcal con sus limitaciones. En este sentido, fuentes de la dirección señalaron que la prioridad es la atención sanitaria e indicaron que aunque efectivamente hay que dar confort a los pacientes, las inversiones prioritarias son las que tienen que ver con la asistencia médica, como las reformas que se están llevando a cabo en quirófanos, Medicina Interna o Psiquiatría. Las mismas fuentes afirmaron que se están acometiendo mejoras en las habitaciones renovando la pintura, los sillones de acompañante, las puertas y las camas, pero añadieron que hay que ir una a una. Asimismo, señalaron que la denuncia no tiene mayor trascendencia y agregaron que en agosto es más difícil solucionar las cosas a tiempo.
Desde el PSPV, la concejala socialista de Benidorm Maite Iraola lamentó ayer esta situación que, según señaló, "demuestra que al PP nunca le ha importado la Sanidad pública". Iraola destacó que "nos parece muy bien que la Conselleria invierta 55.000 euros en mejorar el área quirúrgica pero el director del Hospital debe pedir más subvenciones para cambiar puertas de armarios, pintura y arreglar las paredes de muchas de las habitaciones" y añadió que "no hay derecho a que los pacientes tengan que estar ingresados en esas condiciones". La socialista opinó que "ya que no han presupuestado ni un euro del segundo hospital, por lo menos que adecenten el único que tenemos que está en malas condiciones".