VICENTE ZARAGOZA
De las 1.147 plazas que inicialmente se había previsto en el aparcamiento subterráneo de Tomás Ortuño, el proyecto de ejecución presentado pro la empresa Aiser S.A., solo contempla construir 700 en las cuatro plantas que se abrirán en el subsuelo. Además, el 10% de estas plazas, 70, "aunque se ajustan a la normativa vigente", los técnicos municipales consideran que no alcanzan "las dimensiones mínimas" que debe tener cada espacio destinado a aparcamiento, que consideran que debe ser de 5 por 2,5 metros.
Del mismo modo, los informes técnicos a los que ha tenido acceso este diario, señalan que "las medidas de las plazas y los radios de giro no son funcionales para un aparcamiento público".
Con todo, la concejalía de Urbanismo llevará el próximo lunes a dictamen de la comisión el proyecto de ejecución de este aparcamiento, el último de los que se prevén en el plan municipal de aparcamientos subterráneos en la vía pública, denominado "Plan Futura 2000".
De las 700 plazas que se contemplan en el proyecto de ejecución 167 serán destinadas al uso rotatorio, y 533 se destinan a la venta para residentes. La totalidad de las 167 plazas de rotación se ubicarán en el primer sótano, mientras que las restantes, 176 en el sótano 2, igual número en el sótano tres y 181 en el cuarto sótano, se destinarán a la venta. Curiosamente, en el primer sótano sólo 16 plazas no cuentan con la superficie mínima que exigen los técnicos, mientras que en los sótanos inferiores, destinados a la venta, hay 20 plazas de estas características que la empresa denomina "plaza tipo", y que las que denomina "especiales", son las que alcanza las dimensiones mínimas o incluso las superan.
Los informes condicionan la concesión de la licencia a que la empresa "justifique y resuelva" el proyecto de la glorieta que sustituirá a la actual rotonda de regulación del tráfico entre las calles Tomás Ortuño, avenida de Beniardá y avenida de Jaime I.
En este sentido se indica que el proyecto "no se acompaña de un estudio de tráfico que justifique y dimensione los accesos a la glorieta, ni el nivel de funcionamiento de la misma a la accesibilidad peatonal, la regulación semafórica", por lo que se considera por parte de los técnicos municipales "que no hay garantías suficientes de que el diseño propuesto se ajuste a las necesidades del cruce", según recogen los mencionados informes.