B. G.
El mes de julio se ha cerrado en Benidorm con una ocupación hotelera media del 86,4 por ciento, 5,6 puntos por debajo de las cifras del pasado año, según la última encuesta realizada por la Asociación Empresarial Hostelera de Benidorm y la Costa Blanca. Pese al receso, desde la directiva de Hosbec consideran que el dato "demuestra la fortaleza y la competitividad de Benidorm ante una coyuntura macroeconómica realmente adversa y que en otros destinos está haciendo muchísimo más daño", en palabras del vicepresidente de la patronal, Javier García.
Durante la segunda quincena del mes, los hoteles han conseguido llenar un 87,82 por ciento de sus camas, siendo los de cuatro estrellas los que mayor ocupación han registrado, rozando el 91 por ciento de las plazas vendidas. Las previsiones para los primeros días de agosto también son a la baja, con sólo un 80,3 por ciento de la oferta completada hasta el momento. Sin embargo, "son resultados por los que hay que felicitarse ante la crisis financiera, la mala situación económica de las familias, la caída del consumo, y el cambio de moneda, con el precio del euro frente a la libra o al dólar", destacó García. Aspectos que "hacen que irte al Caribe o a cualquier área de influencia del dólar, como Egipto, Túnez o Turquía, sea más barato", aunque la situación parece que no se prolongará ya que "para el próximo año estos destinos van a subir los precios de forma brutal ante el éxito que están teniendo", anticipó García.
Pese a que la caída de la ocupación en Benidorm no se interpreta como un mal síntoma sino todo lo contrario, lo que sí va a resentirse inevitablemente es la rentabilidad, tal y como explica García, así como los precios.