LUCÍA GASCÓN
El punto sexto del orden del día del pleno de ayer dio un giro inesperado a la sesión cuando el grupo municipal socialista de Benidorm decidió abandonar el pleno ante lo que consideraron una "falta grave de democracia por parte del alcalde". Los socialistas reaccionaron de esta forma, según señalaron, al negarle "la réplica" a Agustín Navarro, portavoz del PSOE, tras una "larga intervención" del portavoz del equipo de gobierno, Antonio Pérez. Navarro apuntó que "necesitaba la réplica", pues en la intervención del portavoz popular "se hicieron alusiones a mi persona".
Por su parte, el alcalde, Pérez Fenoll, se basó, para explicar su negativa a concederle la palabra al edil socialista, en que los temas ya estaban suficientemente debatidos y que ambos portavoces estaban entrando en otros asuntos que no atendían al orden del día. Además, subrayó que los ediles de la oposición "no han estado a la altura", pues "no podemos olvidar que han dejado de debatir y votar asuntos de una relevancia y calado social de primer orden".
Más rotundo fue Antonio Pérez, quien despreció el comportamiento de los socialistas e incluso calificó su acción de "ataque a las bases de la democracia". En contraposición Navarro apuntó que "lo peor que hay en una democracia es quitarle la palabra a la oposición, pues representamos el 43 por ciento de los ciudadanos de Benidorm".
Tras el abandono de la sesión por parte del grupo municipal socialista, el pleno siguió adelante con la presencia de los trece concejales del Partido Popular, cerrando punto por punto las votaciones por mayoría, exceptuando el punto noveno, la aprobación del convenio de adhesión del Ayuntamiento al futuro Consorcio Casa del Mediterráneo, por no haberse corregido los errores existentes en el citado convenio.