JULIO MARÍN
El Ayuntamiento de Benidorm está ultimando la realización de una ordenanza que regule los retranqueos de la ciudad y los que se puedan implantar en un futuro. De hecho, Urbanismo ya tiene sobre la mesa un informe jurídico externo sobre el asunto y se está a la espera de finalizar otro informe arquitectónico y de diseño que marque las líneas maestras a las que deberán ajustarse los locales que ocupen ese espacio.
La intención del Ayuntamiento es otorgar una concesión por un plazo de tiempo aún por determinar, entre 75 y 100 años, del espacio denominado vuelo dotacional público comercial, por el que ingresará una tasa por parte del local. Dicha tasa "no será igual en todas las zonas de Benidorm" puesto que habrá diferencias en función del valor de la zona en la que se ubique el retranqueo. Del mismo modo, la parcela no tendrá un incremento de la edificabilidad y sólo se le concederá el uso con la finalidad comercial determinada.
Los locales comerciales que se instalen en zonas de retranqueo deberán ajustarse a lo dispuesto en la futura normativa, tanto en lo que se refiere a la tasa a abonar como en el diseño "que deberá ser homogéneo". Los actuales, asimismo, también tendrán un plazo para adaptarse a la ordenanza. "Es una fórmula para regularizarlos" explicaron desde Urbanismo. Muchos de los locales poseen una licencia en precario al tener más de cinco años de antigüedad, aunque dicho permiso no tiene validez para la administración autonómica. No obstante, la futura normativa "será consensuada y negociada con todas las asociaciones, grupos políticos y agentes sociales que tengan que ver con el asunto" precisaron.
Uno de los objetivos que se conseguirá es que la zona de retranqueo pueda ser escriturada por su propietario de modo que en un futuro éste puede venderla o cederla a sus herederos. Igualmente, ello permitirá evitar problemas con los seguros en estas zonas, ya que al no estar reguladas en la actualidad podrían presentarse problemas en caso de algún suceso. En la actualidad, según el informe jurídico encargado por el Ayuntamiento, "una vez obtenida la licencia de ocupación, los adquirentes de los locales van cerrando sin licencia de obra los espacios libres de parcela que existen entre las fachadas y la alineación oficial y se generan instalaciones que, a veces, cuadruplican el espacio que tenía en origen la licencia".