JULIO MARÍN
El Ayuntamiento de Benidorm adeuda más de cuatro millones de euros a la empresa Urbaser, que durante los últimos años se ha hecho cargo de la gestión de la planta de transferencia de residuos sólidos, según reivindica la propia mercantil. La planta, ubicada en el término municipal de Benidorm, da servicio a 18 localidades de la Marina Baixa.
En días pasados, la mercantil se dirigió al Consistorio para que le reconociese la deuda que mantenía con ella relativa al tiempo que ha estado al frente de la planta, y la misma asciende a 4.020.544 euros, según Urbaser. Fuentes municipales confirmaron ayer que la empresa ha cesado en sus funciones, aunque no tenía nada que ver con la deuda sino con la finalización del contrato de adjudicación. Las mismas fuentes señalaron, no obstante, que Benidorm es el único municipio de la comarca que ha hecho frente a los pagos por el uso de la planta y que la deuda "es mucho menor de lo que reclaman" explicó el edil de Hacienda, Francisco Saval. El concejal también recordó que desde el pasado mes de enero las cantidades adeudadas no han crecido "porque hemos pagado todas las cuotas" y señaló que las diferencias principales con Urbaser tenían su origen en que "no estábamos de acuerdo con las tarifas que ellos nos pasaban".
Tras las salida de Urbaser de la planta de transferencias será la empresa pública Vaersa quien se haga cargo de la gestión y explotación de la misma, al haber decidido no convocar ningún concurso público para una nueva adjudicación, al menos hasta que funcione el Consorcio de Residuos.