JULIO MARÍN
Dos días después de que se conociera la sentencia que anulaba la sanción de 12 millones al Atrium Beach, el gobierno de La Vila hizo pública su postura. La Junta de Gobierno se reunió ayer y acordó plantear un recurso de casación ante el Tribunal Supremo, de igual forma que también había anunciado la Conselleria de Medio Ambiente un día antes. De igual forma, el órgano municipal también acordó solicitar la elaboración de un informe jurídico en torno a la tramitación seguida desde un principio en el Ayuntamiento en relación con el hotel Atrium, desde la petición de licencias e inspecciones a las obras, hasta los expedientes sancionadores que dieron lugar a todo el contencioso. El resultado de dicho informe determinará en su momento la apertura de expedientes "para depurar las responsabilidades políticas y administrativas, que serían trasladadas a la vía judicial competente, si hubiera lugar a ello", según se señaló en un escueto comunicado.
El alcalde vilero, el socialista Gaspar Lloret, culpó directamente al equipo de gobierno anterior, del PP, "porque fueron ellos quienes tramitaron el expediente". No obstante, no dejó libre de culpa a la Generalitat porque "por algún lado el hilo se ha roto y hay que saberlo". Lloret anunció que repasarán todo el expediente y con respecto al recurso ante el Supremo expresó su cautela "hasta que veamos si se admite o no". El primer edil acusó de "negligencia" porque también se habían "dejado caducar" otros dos expedientes sancionadores contra el constructor y el arquitecto y recordó que el PP respondió en su día en sesiones plenarias que "nosotros asumiremos la responsabilidad" a preguntas sobre el asunto. "A ver si es verdad que lo hacen" dijo el alcalde.
Lloret agregó que para la economía municipal supone que se han contabilizado 12 millones como ingresos "que se han gastado" y eso es buena parte del remanente negativo actual.