J. MARÍN
El Ayuntamiento de Benidorm acordó ayer la aprobación definitiva de la modificación puntual del Plan General que permitirá a los hoteles del casco antiguo reconvertirse en locales y oficinas para aquellos cuyas plazas están obsoletas y no tienen capacidad de inversión. El acuerdo salió adelante por unanimidad de PP y PSOE y con el beneplácito de la patronal hotelera Hosbec, que fue quien había pedido la adopción de tal medida. Un total de 58 establecimientos podrán acogerse a la misma, aunque sólo se prevé que lo hagan unos pocos. En el pleno, el PSOE hizo constar su acuerdo con la modificación, aunque expresó su "preocupación" por el futuro de los trabajadores que se vean afectados.
Quien mostró su disconformidad fue el sindicato CC OO que expresó su "rechazo más enérgico" a esta modificación del PGOU al calificar esta petición de Hosbec como "inoportuna" por "el ciclo económico en el que estamos inmersos". Desde el sindicato señalaron que la medida es "desacertada para un modelo turístico que ha llevado a Benidorm a jugar el papel tan importante en el sector turístico nacional". El sindicato cree que esta medida servirá a los empresarios para "enriquecerse más" ya que afirmaron que "desde hace bastantes años las inversiones realizadas en estos inmuebles están totalmente rentabilizadas". Comisiones Obreras indica que afectaría directamente al empleo de 900 personas en los 58 establecimientos incluidos y a más de 2.000 puestos indirectos. Para la patronal estos cálculos resultan "desorbitados" puesto que la medida "no afectaría en ningún caso a los 58 establecimientos enmarcados en el centro", ya que la acogida sería puntual, según señaló el presidente de Hosbec, Toni Mayor, que añadió que decisiones similares se están tomando en otras zonas turísticas.