VICENTE ZARAGOZA
La asamblea de la Comunidad de Regantes del Canal Bajo del Algar acordó esta semana una propuesta de la presidencia de la entidad para solicitar que sea el Consorcio de Aguas de la Marina Baixa, el que asuma el coste del tratamiento terciario y la desalación de las aguas residuales de la depuradora de Sierra Helada destinadas para el riego agrícola. La Comunidad de Regantes tiene la concesión de las aguas residuales de la EDAR de Benidorm, a cambio de ceder las dotaciones de aguas blancas al Consorcio de la Marina Baixa para el consumo humano, que tiene reconocidas desde su constitución, en 1945. Los regantes consideran que son los propios ayuntamientos que integran el Consorcio de Aguas de la Marina Baixa -entidad constituida para gestionar los recursos para el abastecimiento-, los responsables de vigilar la calidad de las aguas vertidas a la red de alcantarillado, y que si las aguas residuales que se les devuelven a los regantes para uso agrícola requieren un tratamiento terciario y desalación que las hagan aptas para este uso, son las administraciones locales, a través del Consorcio de Aguas, los que deben asumir el coste del tratamiento.
"Nosotros cedemos aguas blancas para el consumo y queremos que los caudales que se nos entreguen para el riego sean igualmente aptas para el uso agrícola", señalaba Diego Soria, secretario de la Comunidad de Regantes del Canal Bajo del Algar.
El coste del tratamiento terciario y desalación de los caudales procedentes de la depuradora se estima en unos 901.518 euros anuales (150 millones de pesetas), cantidad que, en el caso de que tuviera que afrontar el Canal Bajo del Algar, debería ser repercutida en el coste del agua para riego, a lo que se oponen los comuneros. El precio que se está pagando actualmente por el uso de aguas residuales oscila entre los 6 y los 9,2 euros la hora, lo que equivale a unos catorce céntimos de euro el metro cúbico de agua. El coste del tratamiento de las aguas residuales para eliminar el alto contenido de sal con la que llega a la EDAR, es de 18 céntimos metro cúbico, según indican estas fuentes, en base a los estudios económicos de los dos años que lleva funcionando.
Caudales aptos para jardines y campos deportivos
Los estudios sobre la calidad del agua tratada en la planta de tratamiento terciario y desalación construida junto a la EDAR de Sierra Helada, avalan que los caudales son aptos para el riego agrícola y el uso para el riego de zonas de esparcimiento y jardines, según indicó el secretario del Canal Bajo del Algar, Diego Soria.
Según los acuerdos adoptados en su día entre la Generalitat Valenciana, impulsora a través de la Entidad Pública de Saneamiento de la Comunidad Valenciana de la construcción de la planta de tratamiento terciario de Sierra Helada, la conductividad de las aguas tratadas no debe superar los mil microsiemens, parámetros, que según explicaron fuentes de la Comunidad de Regantes del Canal Bajo del Algar se están cumpliendo, así como el del filtrado de los caudales para la eliminación de cualquier tipo de residuo orgánico.
La planta, según explicó Soria trata del orden de los 4,5 millones de metros cúbicos anuales, cantidad que se pude aumentar en función de las necesidades al mezclarse agua residual de la EDAR, cuyo resultado no supera los requisitos mínimos contemplados en el acuerdo.