REDACCIÓN
El portavoz socialista en el Ayuntamiento de Benidorm, Agustín Navarro, realizó ayer un balance del primer año de la nueva corporación municipal tras las últimas elecciones locales y ha opinado que, siendo "sinceros", su grupo podría "haber hecho mucho más" como oposición en ese tiempo. El PSOE anunció además su intención de "subir un peldaño más en la dureza de la fiscalización" y de realizar una oposición constructiva.
Navarro justificó el papel de su grupo en que "no ha habido temas estrella", que "normalmente dan cancha a la oposición", aunque precisó que, a pesar de eso, están "relativamente satisfechos". El edil citó varios temas "polémicos" de la anterior legislatura que dieron protagonismo al PSOE, como los grandes eventos, el caso Pedro Narciso, la retirada de lo sueldos y despido de asesores o la clausura de la cantera de Serra Gelada. "Hoy no hay asuntos tan duros, pero los estamos buscando y algunos saldrán", apuntó.
Respecto al gobierno municipal, Navarro consideró que "no se le conoce ningún proyecto que no fuera licitado o adjudicado por el anterior alcalde o anterior ejecutivo". A su juicio, el PP "no ha realizado ni una sola obra de envergadura" y "se ha dedicado a hacer oposición de la oposición". Navarro criticó la "paralización" de proyectos, como el parking de Mercasa, el mercado central y el nuevo almacén municipal".