J. MARÍN
Un autobús ha vuelto a quedarse atrapado bajo el puente de Correros, menos de una semana después de que un camión cargado de gas propano sembrase la alarma en Benidorm tras golpear con el citado puente y provocar que parte de su carga se escapase y obligase a evacuar a unas dos mil personas del centro de la ciudad.
El último suceso se produjo a las 00.30 horas del viernes cuando un autobús pasaba por el lugar sin haber atendido, de nuevo, las señales que advertían de la altura. Las quejas de los vecinos se hicieron patentes, así como su indignación. Para liberar el vehículo fue necesario deshinchar las ruedas de modo que éste perdiese altura, una vez comprobado que ninguno de sus ocupantes resultó herido. El grupo municipal socialista se hizo eco del suceso y volvió a reclamar medidas urgentes "toda vez que se ha demostrado que las señales existentes no son suficientes para evitarlo" dijo el portavoz.