DIEGO COELLO
El PP en el Ayuntamiento de Altea volvió a poner ayer en entredicho la honorabilidad del equipo de gobierno del PSOE-Cipal al acusarles de "favorecer exclusivamente" a la empresa Moragues Auditores para que realice la auditoria de la Empresa Pública de Desarrollo Municipal (EPDM) durante el trienio 2007-2009 por un importe de 8.000 euros anuales "como devolución del favor que dicha empresa les ha hecho realizando la auditoria del Ayuntamiento a imagen y semejanza de lo que quería el PSOE en su propio interés", según afirmó el concejal popular Domingo Berenguer. Aunque el edil reconoció que "ahora se ha contratado a la empresa auditora tal como marca la ley, y en base a un informe del interventor del Ayuntamiento que aconseja una auditoria de la EPDM, que tiene el 100 por cien de capital municipal", Berenguer no dejó títere con cabeza al poner en tela de juicio la actuación del gobierno "que invitó a tres empresas de las 187 existentes en la provincia para adjudicar la auditoria de la empresa pública", pues, según el concejal, "la única que cumplía los requisitos es la de Moragues, otra se retiró y la otra no presentó la documentación".