J. MARÍN
Los trabajadores del Hospital Comarcal comenzaron ayer un paro de media hora en su jornada laboral como protesta por la próxima privatización de los servicios de cocina y mantenimiento del centro, que supondrán la pérdida de empleo de 41 trabajadores. Luis Jiménez, presidente de la Junta de Personal, señaló que pretenden "la derogación de la ley 15/97 que permite que las empresas públicas puedan ser gestionadas por privadas con ánimo de lucro" y lamentó que aún no se haya respondido a su petición de "conocer las plicas presentadas para hacerse con estos servicios".
La privatización se hará efectiva dentro de pocos meses y afectará a personal con hasta 18 años de antigüedad en el Hospital. Los manifestantes indicaron que uno de los puntos del pliego de condiciones determina que el adjudicatario debe admitir al personal actual "pero al final siempre depende de al empresa" se lamentaron. Lo que quieren es que los puestos que se amorticen "pasen a otra categoría" y recordaron que en otros centros esta medida de privatizar ha conllevado la reducción de la plantilla a la mitad.