ALEJANDRO FERNÁNDEZ
La Comisión Europea ve factible la ampliación del puerto deportivo Luis Campomanes de Altea. Al menos, eso se desprende de la respuesta parlamentaria que el comisario europeo de Medio Ambiente, Stavros C. Dimas, acaba de remitir a Raúl Romeva, eurodiputado por Iniciativa per Catalunya-Verds. Romeva informó a la Comisión Europea el pasado 10 de abril de que el "trasplante experimental de matas de Posidonia oceánica y ejemplares de Nacra (Pinna nobilis) en las obras del ampliación del puerto deportivo (...) han supuesto una importante agresión al medio marino, puesto que los estudios científicos han constatado una pérdida de cobertura y densidad de los haces de Posidonia, así como el aumento de matas muertas en la zona del trasplante".
Romeva también quiso preguntar a la UE si consideraba oportuno suspender los trabajos de ampliación de manera definitiva y, de paso, restaurar el estado original de los terrenos ganados al mar. El comisario europeo de Medio Ambiente, no obstante, le ha respondido que "la Comisión no ha podido detectar ninguna infracción de la normativa comunitaria" en las obras del puerto.
En la respuesta parlamentaria de la Comisión, a la que ha tenido acceso este diario, Dimas apunta que "en lo que atañe a la protección y conservación de Posidonia, las praderas de Posidonia constituyen uno de los tipos de hábitat enumerados en el anexo I de la Directiva 92/43/CEE del Consejo, por lo que los Estados miembros deben proponer lugares de importancia comunitaria que alberguen este tipo de hábitat natural y garantizar su estado de conservación favorable en toda la red Natura 2000 de su territorio". Sin embargo, también matiza que "la normativa comunitaria no exige que los Estados miembros protejan cada uno de los espacios donde se encuentra este tipo de hábitat". Y concluye asegurando que el puerto "está situado fuera de la red Natura 2000" y, por tanto, su ampliación "no afecta a ninguno de los espacios Natura 2000".
Un proyecto muy polémico y vetado por el TSJ
La ampliación del puerto deportivo Luis Campomanes prevé duplicar su superficie actual, llegar a los 1.089 amarres, y la construcción de un nuevo dique al sur y un nuevo espigón de Levante. El proyecto ha sido origen de polémica desde el año 2000, cuando se publicó en el DOGV, y ha contado con la oposición de numerosos grupos ecologistas y de varios partidos políticos. El último varapalo a la ampliación lo dio el Tribunal Superior de Justicia, que en diciembre de 2007 cerró la puerta al proyecto y suspendió "la autorización concedida para el trasplante experimental de posidonia oceánica y Pinna nobilis". Las obras estaban condicionadas a ese trasplante para evitar la destrucción de las praderas.