J. MARÍN
El Ayuntamiento de Benidorm inició ayer el realojo de los vecinos que tendrán que desplazarse mientras duren las obras de estabilización del terreno de La Cala que está situado junto a sus viviendas, en las calles Genaro Navarro, Luarca y Paseo de Tamarindos. Las obras, como ya publicó este periódico la semana pasada, se inician hoy y ayer varios camiones ya comenzaron las labores de acopio de material en las zonas próximas a la actuación. En la primera fase de los trabajos sólo será realojada una vecina, para la cual se ha buscado un apartamento. La estancia se prolongará por unos veinte días según las previsiones. Para la segunda fase serán algunos vecinos más los que tengan que alojarse en hoteles o apartamentos, puesto que la mayoría de los ocupantes de las viviendas se encontraban de vacaciones o bien tenían una residencia alternativa por su cuenta.
Los trabajos los llevará a efecto el Servicio Provincial de Costas tras atender la solicitud del Ayuntamiento. Habrá dos fases; la primera estabilizará las rocas situadas en la zona más cercana al mar y que presenta "menos estabilidad", mientras que en la segunda se realizará "un cosido con malla de las rocas situadas en la parte superior del Tossal para dar seguridad a las construcciones situadas en la parte inferior" explicó el edil José Ramón González de Zárate. La primera denuncia por el riesgo existente sobre las viviendas se produjo, según el concejal, hace veintiún años.