A partir del lunes o martes de la semana que viene darán comienzo las labores de estabilización. En primer lugar, los técnicos procederán a ejecutar un vallado de seguridad metálico con el fin de sujetar los posibles desprendimientos que pudieran ocurrir. Una medida que irá acompañada del desalojo de los vecinos.
Con posterioridad se acometerá la retirada de piedras y rocas de la zona según se compruebe la peligrosidad que éstas pudieran tener, ya sea más o menos inmediata. Por último se llevará a cabo el gunitado de la zona de roca, una labor que se efectuará con malla de hierro grueso y hormigón, al tiempo que se instalarán varios puntales para terminar de sujetar el área afectada. Los trabajos serán realizados por la mercantil Dragados, contratada por el Servicio Provincial de Costas.