C. F.
El exceso de agua ha estado a punto de pudrir a uno de los árboles emblemáticos de la provincia de Alicante. El drago de La Vila recibió, durante los últimos años y hasta el verano de 2007, unos 8.000 litros de agua mensuales de un camión cisterna, a pesar de ser un árbol de secano. Además hay que añadirle el riego por goteo, que se instaló cuando se urbanizó la zona de Xovades en 2004, pero que fue suprimido hace un año.
Una humedad que ha dejado al monumento arbóreo, de unos 200 años de antigüedad, en estado crítico hasta el punto de que la capa geotextil o de plástico estaba totalmente podrida y ha tenido que ser retirada.
Técnicos de la Conselleria de Medio Ambiente y otros ingenieros agrónomos de la provincia y de Canarias, con la colaboración de Caja Mediterráneo y del Grupo Ecologista Xoriguer, visitaron ayer al drago para conocer de primera mano su estado, iniciar un seguimiento de los nuevos brotes y advertir de la necesidad de respetar, en las próximas construcciones urbanísticas, la servidumbre de diez metros de protección del árbol.
Los técnicos comprobaron que las raíces empezaban a pudrirse y que el árbol sufre "asfixia radicular por exceso de agua", produciendo hojas amarillentas.
Como medidas urgentes, la Concejalía de Medio Ambiente vilera ha enfocado los trabajos para mejorar el drenaje con el que cuenta el ejemplar, excavando una zanja perimetral de un metro de profundidad y un canal que conducirá las aguas pluviales a una arqueta. En la zanja perimetral se colocará un tubo de drenaje, recubriéndose con lava volcánica porosa.