REDACCIÓN
Ferrocarrils de la Generalitat Valenciana (FGV) reabrirá mañana el tráfico ferroviario correspondiente al tramo de vía comprendido entre las localidades alicantinas de Altea y Calpe, cortado tras las fuertes lluvias del pasado mes de octubre de 2007, según informaron hoy en un comunicado fuentes de la Generalitat.
De esta manera, se da por finalizado el conjunto de intervenciones urgentes por las inundaciones que obligaron a FGV a ejecutar obras de reparación en diversos puntos de la Línea que une Alicante y Dénia y que supusieron una inversión total de unos 11 millones de euros.
El tramo Altea-Calpe es el último tramo de la Línea 9 cuyas obras de reparación estaban pendientes de finalizar, después de restablecerse la circulación ferroviaria entre Calpe y Teulada, el pasado 15 de enero.
Con la reparación del último tramo afectado por las inundaciones, FGV retirará el servicio alternativo de autobuses y ampliará, a partir de la próxima semana, las frecuencias de paso de la Línea 9 que enlaza Denia con el resto del servicio. Asimismo, la apertura de la conexión Alicante-Benidorm permitirá retirar los trenes más antiguos que serán definitivamente sustituidos por el material renovado de la serie 2500.
En las actuaciones realizadas entre las estaciones de Olla de Altea y Calpe fue necesario habilitar muros de contención de hasta seis metros de altura, abrir viales para la entrada de maquinaria, reponer balasto, excavar trincheras de siete metros de profundidad, sanear los terraplenes, batear toda la vía o incrementar el cajón de la vía férrea. Junto a la carretera nacional que conecta Altea y Calpe y a 60 metros de altura, un equipo de operarios trabajaron en los últimos meses en la reparación de los desperfectos.