C. F.
Los sindicatos no lograron ayer desbloquear las negociaciones del convenio anual de los trabajadores del servicio de recogida de basuras de La Vila y la convocatoria de huelga indefinida para el próximo 2 de junio se mantiene en pie. Ante este resultado negativo, desde el Comité de Empresa se pretende reclamar la mediación del edil de Limpieza, José Ramón Arribas.
En la reunión estuvieron presentes miembros del Comité de Empresa, un asesor de Comisiones Obreras (CC OO); y un representante del CSI-CSIF, además de miembros de la empresa adjudicataria, Agricultores de la Vega. Desde el sindicato Comisiones Obreras se indicó ayer que la empresa Agricultores de la Vega "se cierra en banda y no cede a ninguna de nuestras pretensiones. Estamos estancados en las negociaciones y parece que esperen a la huelga para que el Ayuntamiento acuda en su ayuda". Según las mismas fuentes, "dentro de cuatro años se adjudicará una nueva contrata y la empresa nos pide que nos esperemos, algo que nos parece impensable". Además insistieron en que necesitan un compromiso para que cese la "persecución laboral a los representantes sindicales de Comisiones Obreras".
El principal escollo para alcanzar un acuerdo radica en los días libres. Los trabajadores de La Vila realizan jornadas laborales de seis horas y descansan un día a la semana, pero quieren equipararse a los trabajadores de Altea y descansar dos días, además del incremento del IPC. Una reivindicación que la empresa no tiene previsto satisfacer.
Mañana a las 16 horas en la Biblioteca del Pati Fosc está prevista la celebración de una nueva reunión para intentar lograr un acuerdo, que evite una huelga indefinida en La Vila.
Los presupuestos de 2008 ya recogen una serie de mejoras para limpieza viaria, como la partida de 250.000 euros para contratar ocho barrenderos más, que se sumarían a la plantilla de doce existente, y realizar el servicio de limpieza en el municipio de lunes a lunes, ya que en la actualidad no se lleva a cabo el servicio los domingos y festivos, manteniendo un retén de guardia de dos barrenderos para imprevistos y contratiempos.