BELÉN GARCÍA
Más de 150 personas entre alumnos, padres, madres y autoridades municipales de Polop de la Marina se manifestaron ayer contra la paralización de las obras del colegio de San Roque y para exigir que se ponga fin a los barracones del colegio actual, que se instalaron hace ya ocho años. Pancartas con los lemas: "Por una escuela digna, no a los barracones" o "escuela nueva, ya", encabezaban una manifestación que recorrió las calles principales del pueblo, durante la mañana y bajo los paraguas por la persistente lluvia.
Tras múltiples retrasos en el proyecto del nuevo centro educativo y en el comienzo de las obras, que se iniciaron a principios de 2007 y a los pocos meses ya sufrieron una paralización, el último incidente ha sido la aparición de unas cuevas en el terreno que han bloqueado los trabajos a la espera de un estudio geotécnico. Es la gota que ha colmado el vaso de la paciencia de los padres que, después de años de promesas y largas, se han vuelto a movilizar para presionar a la Conselleria de Educación y exigir que agilice los trámites y retome las obras cuanto antes.
A la protesta acudieron además representantes de la Federación Provincial de Ampas y miembros de todos los partidos políticos del municipio, incluido el equipo popular de gobierno que ayer emitió un comunicado en el que asegura que apoya las reivindicaciones de los padres. Desde el equipo de gobierno aseguraron que se está ultimando el estudio geotécnico y que las obras se reanudarán durante junio.
Los padres confían en que sea así, pero prefieren no bajar la guardia y han iniciado una campaña de recogida de firmas que harán llegar a la Conselleria y volverán a empapelar el pueblo de pancartas para que se oigan sus voces.