R. PAGÉS
L
a Guardia Civil ha detenido a otras nueve personas por su prsunta implicación en banda de ciudadanos rumanos que falsificaban documentación, tarjetas de crédito y coches, lo que eleva ya a 16 los apresados en esta operación para desmantelar a dicho grupo organizado, que operaba desde la comarca y tenía ramificaciones en otras zonas de España y Europa. Como ya informó ayer este diario, la operación se inició a primeras horas de la mañana del martes con la detención de siete personas, a los que se ya suman otras nueve, después de una investigación de más de cuatro meses desarrollada por la Policía Judicial de la Guardia Civil de La Vila.
Fuentes cercanas al caso señalaron ayer que, tras efectuar media docena de registros domiciliarios, la investigación se centra ahora en toda la documentación incautada, con el fin de poder esclarecer cómo actuaba el grupo y conocer el número de personas que podrían haberse visto afectadas por sus acciones. Asimismo, una vez estudiados todos los documentos, se iniciará también una importante labor de investigación en los equipos informáticos que utilizaban los acusados, y en cuyos discos duros la Guardia Civil espera encontrar información "muy valiosa" para la investigación.
La banda operaba desde diversos municipios de la Marina Baixa, entre ellos Altea, Benidorm y Orxeta, aunque la mayor parte del dispositivo estaba ubicado en La Vila Joiosa, concretamente en una finca situada en la Partida La Robella. En esta casa de campo, la banda disponía de un importante laboratorio tecnológico, según los agentes el mayor detectado hasta el momento en la Comunidad Valenciana, con ordenadores, impresoras de precisión, plastificadoras, etc., desde el cual falsificaban todo tipo de documentos, desde pasaportes, permisos de conducir, documentación de vehículos o NIEs hasta recibos bancarios, de Hacienda y tarjetas de crédito. En esta finca, los acusados también almacenaban numerosos vehículos da gama media y alta, al parecer robados, a los que falsificaban la documentación, número de bastidor y matrículas para después revender. También tenían en su poder armas, dinero y drogas.
Estas mismas fuentes insistieron ayer en que la operación sigue su curso y no descartaron que se produzcan más detenciones en las próximas horas. Hasta el momento, los arrestados llenan los calabozos de los cuarteles de La Vila, Altea y Calpe, y la Guardia Civil prevé agotar el plazo legal de 72 horas para ponerlos a disposición judicial.