R. PAGÉS / D. C.
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a Guardia Civil desmanteló ayer en la Marina Baixa parte de una banda de ciudadanos rumanos dedicada al robo y falsificación de documentos, tarjetas de crédito y vehículos, que operaba desde la comarca y tenía ramificaciones en otras zonas de España y Europa. La operación, desarrollada por el grupo de la Policía Judicial de la Guardia Civil de La Vila Joiosa, permitió la detención de, al menos, siete individuos de nacionalidad rumana tras efectuar registros domiciliarios en más de media docena de pisos y chalés de La Vila, Benidorm y Altea.
El grupo disponía de todo un arsenal tecnológico, compuesto por ordenadores, impresoras de gran precisión, plastificadoras, etc., con las que falsificaban todo tipo de documentos, desde pasaportes, permisos de conducir, documentación de vehículos o NIEs (Número de Identificación de Extranjeros);, hasta tarjetas de crédito, documentos bancarios y de Hacienda. El material informático localizado, junto con los documentos y tarjetas incautados por la Guardia Civil, podrían representar uno de los mayores puntos de falsificación de documentos de la Comunidad Valenciana, ya que la los agentes sospechan que la banda distribuía desde la comarca papeles y tarjetas falsas a ciudadanos de otras zonas, como Cataluña, o a otros países, entre ellos Reino Unido o Irlanda.
En uno de los registros efectuados en una finca situada en la Partida La Robella de La Vila Joiosa, donde se encontraba el laboratorio de falsificación, la Guardia Civil halló también un número elevado de vehículos de gama alta y media, entre ellos de las marcas Mercedes, Audi, Nissan, Renault o Volkswagen. Al parecer, los integrantes de la banda sustraían estos coches y los escondían en una nave de la vivienda, donde falsificaban el número de bastidor, las placas de matrícula y la documentación, para posteriormente ponerlos a la venta en España y el extranjero.
Por lo que se refiere a la intervención realizada en Altea, en un ático del número 11 de la calle Valencia, los agentes del Grupo Rural de Seguridad de la Guardia Civil detuvieron a otros dos ciudadanos, también procedentes de Rumanía, que formaban parte del grupo y a los que también se seguía como presuntos autores de varios asaltos en viviendas de la comarca. Fuentes cercanas indicaron que en esta vivienda, los agentes hallaron también armas, dinero y drogas.
La operación se inició a primeras horas de la mañana de ayer y, al cierre de esta edición continuaba abierta, por lo que la Guardia Civil no descarta que en los próximos días pueda haber nuevas detenciones.
Cuatro meses de seguimiento y un susto "mayúsculo"
La operación desarrollada ayer por la Policía Judicial de la Guardia Civil de La Vila para desmantelar a esta banda de falsificadores es fruto de una intensa investigación, desarrollada durante más de cuatro meses, para dar con los dos cabecillas y el resto de integrantes del grupo. Según ha podido saber este diario, los agentes no descartan que pueda haber nuevas detenciones, puesto que no han dado por finalizadas todas las pesquisas. En el lado opuesto, cabe destacar que en el registro efectuado en Altea, tras entrar en la vivienda de los sospechosos, los agentes, por un error, también echaron la puerta abajo de la casa colindante, dando un susto "mayúsculo" al hijo de 17 años de una familia de pasteleros de la localidad sin relación alguna con los hechos.