JULIO MARÍN
La crisis que afecta en mayor medida al sector inmobiliario puede tener efectos positivos para los hoteleros, o más en concreto para las grandes cadenas, que ya han comenzado a plantearse -eso sí, con ciertas reservas todavía- la posibilidad de expandirse fuera de sus zonas de negocio. En el caso de Benidorm, el presidente de Hosbec, Antoni Mayor, consideraba que la coyuntura actual es "positiva" para que algunas cadenas de la Costa Blanca "aprovechen para crecer en otras zonas", preferentemente en Barcelona, Madrid u otros lugares de costa. Según Mayor, la situación ha propiciado que "las inmobiliarias que hicieron hoteles y luego los arrendaron quieran hacer caja rápidamente, por lo que estos establecimientos podrían tener un precio aceptable para los empresarios". En definitiva, una coyuntura que "puede ser mala para el sector inmobiliario, pero beneficiosa para los hoteles" apuntó.
De similar opinión era Javier García, vicepresidente de la cadena Magic Costa Blanca, que expresó su convencimiento de que "saldrán oportunidades para aquellas compañías que tengan liquidez suficiente para expandirse". De hecho, ya se han producido recientemente algunas operaciones de este tipo, como la adquisición de varios hoteles por parte de la cadena Barceló. "Oportunidades habrá; otra cosa es que las cadenas se lo planteen según los criterios de cada una" precisó. En el caso de Magic Costa Blanca "el plan de crecimiento lo tenemos en la Comunidad Valenciana, pero se ha pensado en posibles operaciones fuera empleando la fórmula de gestión, alquiler o franquicia. Lo teníamos proyectado, pero lo cierto es que la coyuntura ahora es más favorable" añadió. No parece probable, a su juicio, que grandes cadenas internacionales aterricen en la costa española "porque sus principales objetivos se centran en destinos emergentes".
José María Caballé, presidente de Servigroup, apostaba por esperar a la evolución del mercado porque ahora "habría que hacer un gran esfuerzo inversor que no compensaría los resultados". Para ello, dijo, los precios de los inmuebles tendrían que bajar "un 30%", aunque no descartó formalizar alguna operación "si sale algo a un coste razonable". En ese sentido agregó que tiene ofertas de siete hoteles, todos a menos de 200 kilómetros de Benidorm, "pero no son en zonas comerciales y lo difícil sería llenarlos". Lo que sí descartó fue la reconversión de apartamentos en hoteles "porque sería muy costoso".