JULIO MARÍN
L
os trabajos de restauración y rehabilitación de la muralla de Benidorm podrán comenzar ya mismo tras haber alcanzado un acuerdo la Dirección General de Patrimonio, la Dirección Provincial de Costas y el Ayuntamiento en una reunión que tuvo lugar el pasado jueves en Benidorm. Las labores apenas habían podido iniciarse toda vez que la muralla de la ciudad se enmarca dentro de las competencias de Patrimonio y era necesario el visto bueno de los técnicos para que Costas iniciase los trabajos. En estos momentos, y como consecuencia de las lluvias torrenciales del pasado mes de octubre, la muralla se encontraba "descarnada en una parte", según detalló el edil José Ramón González de Zárate y dañada por las inundaciones. El hecho de que en el interior de la misma se haya detectado la presencia de tierra contribuye a que exista riesgo de de corrimientos y desprendimientos. "Se va a trabajar para evitar esas situaciones" explicó el concejal.
Las primeras actuaciones ya han empezado, aunque se han ceñido exclusivamente a la vegetación de la zona ya que se retirarán las plantas que afecten a la estructura de la muralla y que no sean autóctonas.
Según precisó ayer el concejal de Urbanismo, José Ramón González de Zárate, los trabajos de rehabilitación de la muralla finalizarán antes de que acabe el mes de junio. "La obra tiene el carácter de emergencia y de ahí que haya sido posible pronto el acuerdo. Además, se trata de uno de los mejores escaparates de Benidorm por su ubicación y para nosotros era fundamental que se hiciese la restauración" sostuvo el titular de Urbanismo.
Financiación
La financiación de las obras de rehabilitación las asume en su totalidad la Dirección Provincial de Costas, de ahí que el edil expresase su "satisfacción" y la buena relación actual entre ambos organismos. González de Zárate también resaltó la complicación de las tareas que deben efectuarse, ya que en algunos tramos deben actuar especialistas colgados en cuerdas y arneses al tratarse de una pared vertical. Los operarios intentarán en la medida de lo posible evitar realizar catas para no agravar el estado de la muralla. De igual modo buena parte de las obras consistirán en colocar "una especie de zapata en la parte inferior que evitará la posibilidad de desprendimientos" ya que una parte del muro está bastante dañado. "El objetivo que perseguimos es que este enclave pueda quedar lo más parecido posible al estado que tuvo originalmente" finalizó el concejal de Urbanismo.