DIEGO COELLO
El alcalde de Altea, Andrés Ripoll, afirmó ayer que el contencioso administrativo contra la Variante que proyecta realizar el Ministerio de Fomento "continúa adelante en su proceso por vía judicial" después de que el pleno municipal del 30 de agosto de 2007 aprobó por unanimidad de todos los grupos políticos presentar un contencioso administrativo contra la construcción de la Variante de Altea.
El primer edil alteano se refirió a la licitación para la redacción del proyecto de trazado y construcción de la Variante de Altea con un presupuesto de 1.470.126 euros, y un plazo de ejecución de doce meses, que si se pierde el contencioso, "la actual corporación municipal luchará para que la variante de Altea tenga un mínimo impacto en nuestro pueblo".
Ripoll informó que el pasado lunes "se comunicó desde el Ministerio de Fomento que la doble vía de Benidorm estaba presupuestada para 2008, que la de Ondara estaba en ejecución, y que se iba a iniciar el estudio de la variante que unirá Altea con Benissa, lo que hacía inminente la próxima licitación de la adjudicación del proyecto de la variante de Altea". El alcalde añadió que ante la imposibilidad de convertir la autopista en una carretera libre, "exigimos una serie de consideraciones que sean buenas para el pueblo de Altea y que vamos a tratar con el resto de partidos políticos del municipio y con las asociaciones de vecinos, como que se minimicen los daños a los edificios o que la afección de terrenos pase de los cien metros establecidos a veinticinco".