V. ZARAGOZA
P
rimero fue la colonia de residentes alemanes, luego la de holandeses y ayer fue el turno del colectivo de extranjeros más numerosos que tiene fijada su residencia en La Nucía para conocer de la mano del alcalde, Bernabé Cano, todos los sistemas de seguridad implantados en el municipio. El Ayuntamiento ha invertido en los últimos años siete millones de euros en la construcción de un nuevo cuartel para la Policía Local, la ampliación de 11 a 27 agentes municipales, la ampliación de los vehículos policiales, de 2 a 10, pero sobre todo la instalación de una red de cámaras para el control del tráfico que vigila todos los accesos al municipio y los viales de entrada a las urbanizaciones.
Este dispositivo es la estrella de la visita que realizan los colectivos de residentes extranjeros a las dependencias policiales para conocer, de primera mano, el funcionamiento de todo este complejo entramado de seguridad.
En el grupo de británicos que ayer visitaron las dependen cias policiales, figura Steve Woods, un oficial de la Policía del Reino Unido retirado, que lleva siete años viviendo en el municipio.
Woods se deshace en elogios, y considera que hoy por hoy, uno de los valores que más se persiguen a la hora de establecer su residencia es la seguridad. Durante la visita fue uno de los más activos preguntando sobre el sistema de control de tráfico y especialmente se interesó por la forma en que se pudo resolver el caso del joven alfacino atropellado y arrastrado por un vehículo conducido y ocupado, precisamente, por dos compatriotas suyos.
Bernabé Cano desveló a los residentes británicos un nuevo sistema implantado recientemente para el control de vehículos que acceden a las urbanizaciones. Entre las dos y las cinco de la madrugada el sistema alerta a los patrullas por todos aquellos automóviles que entran y poco tiempo después salen de las urbanizaciones, procediendo a su identificación.
El alcalde nuciero resaltó que con estas iniciativas se consigue mejorar la relación con los residentes extranjeros y potenciar la colaboración ciudadana. "La calidad de vida empieza por que los ciudadanos se sientan seguros y protegidos", señaló. En este sentido Cano volvió a reclamar del Ministerio de Interior un cuartel de la Guardia Civil para el municipio de cuya construcción el propio Ayuntamiento se haría cargo y el Gobierno sólo tendría que dotar la plantilla.