JULIO MARÍN
L
a solicitud de licencias de obra mayor en el Ayuntamiento de Benidorm ha descendido un 30,5% en el primer trimestre del año, según los datos de la concejalía de Urbanismo. Así, en los tres primeros meses del año apenas se han pedido 32 licencias, frente a las 46 del año pasado. Ello representa, asimismo, una importante bajada en los ingresos por este concepto, como reconoció ayer el edil de Urbanismo, José Ramón González de Zárate.
El concejal esgrimió como principal y casi exclusivo motivo "la crisis urbanística". "No hay otra causa" explicó, aunque matizó que "aquí no ha pasado como en otros lugares, en los que se ha notado mucho más y están bastante peor". El caso es que un gran número de obras y construcciones que deberían estar realizándose se han paralizado "y hay otras muchas que han sido paradas por otros organismos públicos como el Ministerio o la Confederación Hidrográfica del Júcar" señaló González de Zárate.
El edil no pudo cifrar la cuantía de lo que el Consistorio dejará de percibir por este motivo, pero calculó que "si ha habido un 30% de disminución en las licencias, los ingresos que no tendremos serán alrededor de un 30% también". En Benidorm, tras los impuestos de los ciudadanos, los ingresos proceden en buena parte de la construcción. En ese sentido, el concejal añadió que "hay quien ha tenido que pedir prórrogas de seis meses para acometer sus obras". En el trasfondo de todo ello se encuentra el hecho de que las entidades bancarias ponen muchas reticencias a la hora de financiar la construcción de un inmueble.
Por otra parte, una muestra más de esta crisis es que en estos tres meses el Colegio Oficial de Aparejadores sólo ha visado un proyecto para una vivienda unifamiliar en Benidorm, lo que representa un descenso del 99% en la actividad, según publicó ayer este periódico.
Los permisos para trabajos menores disminuyen menos
De la misma forma que las licencias de obra mayor han descendido, también lo han hecho las de obra menor, aunque en este caso en un porcentaje mucho menor. En los tres primeros meses del año se han concedido 295 licencias de este tipo, frente a las 316 que se otorgaron el pasado año. Ello representa una disminución de apenas el 6,7% del total. Lo que ocurre es que este tipo de licencias suponen unos ingresos menores. En estos casos, la disminución va más ligada a la economía doméstica que a las crisis de un sector determinado.