J. MARÍN
El abogado defensor del matrimonio británico que atropelló y arrastró durante dos kilómetros a un joven alfasino el pasado día 21 de marzo señaló ayer en el juzgado de instrucción número dos de Benidorm, que el acto cometido por sus clientes "no había sido incívico". Una afirmación que provocó la sorpresa de los presentes en la sala, incluida la Fiscalía y la acusación particular, según precisaron ayer fuentes de la investigación.
El matrimonio acusado de atropellar al joven de Alfaz acudió ayer de nuevo a prestar declaración ante la juez titular del juzgado que se hace cargo del caso, toda vez que hasta ahora las diligencias habían recaído en una juez de guardia. Se trataba de un acto formal, para que la juez escuchase la versión de los detenidos, aunque ayer éstos se negaron a declarar. De cualquier forma la juez titular, María Esther Bruis, ratificó la decisión adoptada por la de guardia de mantener el ingreso en prisión del matrimonio, por lo que seguirán en Fontcalent.
Según indicaron las mismas fuentes, el abogado defensor también insistió en que sus clientes se encuentran encarcelados a causa de las informaciones aparecidas en los medios de comunicación que, según él, habían causado crispación y alarma social.
En este momento la causa se encuentra en fase de calificación de conductas y tras ser valoradas se determinará la pena que se solicitará para ambos, a la espera de lo que dictaminen los diversos informes. En principio, el juicio podría demorarse un año hasta su celebración. Las mismas fuentes señalaron que el delito podría tipificarse como homicidio imprudente si las pruebas forenses establecen que fueron ellos quienes causaron la muerte del joven alfasino.
Los hechos ocurrieron el pasado viernes 21 de marzo cuando el fallecido circulaba con su motocicleta y tuvo un accidente con otro vehículo, que en principio no parecía grave. El joven quedó al otro lado de la calzada y fue arrollado por el turismo, Hyundai Matrix, que conducía la pareja británica, quienes le arrastraron por espacio de unos dos kilómetros hasta deshacerse de él en una urbanización de La Nucía, tras haber realizado algunas maniobras bruscas para desprenderse del cuerpo. El coche fue localizado posteriormente gracias a las cámaras de seguridad instaladas en este municipio y al poco tiempo se dio con los autores, que en un principio negaron los hechos y afirmaron que pensaban que se trataba de un animal para terminar reconociéndolos después.