R. P.
El sospechoso, de nacionalidad española y unos veinte años de edad, volvió a declarar ayer en los juzgados, tras lo cual se le abrió una causa penal por un presunto delito de homicidio en grado de tentativa. La detención de este hombre se produjo día y medio después de los hechos y, aunque fuentes cercanas al caso confirmaron ayer que los investigadores aún no han hallado el arma con la que disparó, sí dio positivo en la prueba de la pólvora que se le practicó.
Por su parte, el segundo de los detenidos por su relación con este hecho quedó en libertad con cargos tras prestar declaración ante el mismo juez, que le imputó por el mismo delito, con la obligación de presentarse en el juzgado los días 1 y 15 de cada mes durante el tiempo que se prolongue la instrucción.
Los hechos tuvieron lugar la madrugada del pasado sábado, cuando dos agentes del Cuerpo Nacional de Policía patrullaban la zona de Armanello. Los policías recibieron varios disparos cuando procedían a pedir la identificación de varios sospechosos en las inmediaciones de El Molino, un restaurante abandonado donde pernoctan drogodependientes y delincuentes habituales sin hogar. Una de estas balas perforó el tórax de uno de los agentes, F.T.O, pero por fortuna no le afectó a ningún órgano vital.
Según pudo saber ayer este diario, el policía continúa hospitalizado aunque evoluciona favorablemente, mientras que los investigadores siguen inspeccionando el lugar donde se produjo el tiroteo para hallar más pruebas.