B. G.
El grupo municipal socialista de Benidorm denunció ayer a través de un comunicado que «durante este último fin de semana se ha vuelto ha producir un nuevo desprendimiento de tierras en la obra que se está realizando entre las Calles Almudena y Alcalá» y alertan que este nuevo corrimiento de tierras con derrumbe parcial de la acera «se ha producido, exactamente en la zona donde se encuentra instalada la grúa de la citada obra».
La oposición exige al alcalde de la localidad, Manuel Pérez Fenoll, que «a la mayor brevedad posible, dé las órdenes oportunas para que se efectúe una nueva inspección a la citada obra por parte de los Servicios Técnicos Municipales para valorar los posibles daños causados por los nuevos desprendimientos», así como solicita la elaboración de «un estudio de impacto ambiental». El grupo considera necesaria esta nueva inspección «dada la gran peligrosidad existente de deslizamiento de la calle, ocasionada por la excavación de los sótanos, así como para que la excavación no afecte, o pueda afectar, a las edificaciones cercanas».
Por su parte, desde el departamento de Urbanismo explicaron que el pasado 9 de enero se produjo un pequeño derrumbamiento parcial de la acera y se paralizaron de inmediato las obras, exigiéndole a la empresa constructora que realizase un proyecto de refuerzo del talud de la calle para evitar nuevos desprendimientos, con muros de contención y una pantalla de pilotes para estabilizar la calle. En estos momentos, se están realizando estas obras de afianzamiento del terreno, para las que sí se concedió permiso «incluso antes de tener la licencia firmada para que se terminen lo más pronto posible», según ya indicó el concejal de Urbanismo, Manuel Agüera.