Santa Pola

Un informe alerta de los problemas que generan los orines de los canes en el Castillo

El documento expone los daños que ejercen los ácidos de las deposiciones junto a los productos químicos de limpieza

26.04.2016 | 01:03

La batalla contra los orines y deposiciones de los perros en Santa Pola sigue su curso. Mientras el concejal de Limpieza continúa con su intención de crear un perímetro de protección para evitar que los canes se acerquen y crucen el Castillo-Fortaleza, los colectivos protectores de las mascotas han recogido ya más de un millar de firmas, en contra de esta medida, que todavía tendrá que ser debatida por el equipo de gobierno para su aprobación.

Frente a ello, un informe de la dirección de Museos de la localidad, ya había alertado a finales de año de los problemas que traen consigo los orines de los perros y los excrementos para el monumento, catalogado como Bien de Interés Cultural. Concretamente, el documento expone que «las deposiciones generan malos olores y problemas de salubridad pública en un espacio altamente visitado por todo tipo de públicos (niños, turistas, residentes...). La directora de Museos, argumentó en su día que estos motivos les obligaba a «solicitar de forma constante a los servicios de limpieza la desinfección del entorno perimetral del Castillo». Además, el informe alerta de que «a los ácidos emitidos por estas deposiciones se suma el impacto que los productos químicos de limpieza ejercen sobre el monumento».

Ante este panorama, desde la dirección de Museos, se rogó al Ayuntamiento que se tomaran medidas suficientes para evitar este doble problema de sostenibilidad y de conservación de los sillares del Castillo-Fortaleza y de la salubridad pública en una construcción que cuenta con la máxima protección y que está ubicada en el centro del municipio.

El concejal de Limpieza, Francisco Soler, (grupo no adscrito) continúa trabajando en su propuesta para llevarla a pleno y conseguir el apoyo del resto de partidos políticos, con el fin de sacarla adelante. «Estamos estudiando poner cuatro pipicans en los extremos del Castillo y fuera de lo que sería el perímetro de protección para evitar que los perros orinen en la vía pública», apuntó Soler. Pese a la polémica generada y a que el resto del equipo de gobierno todavía tendrá que dar su última palabra, ya que por ahora, no han recibido niguna comunicación oficial, el edil del área aseguró que si su iniciativa no sigue adelante, tratará de crear un sistema para identificar a los canes con el ADN, con el fin de multar a todo aquel que no recoja los excrementos o no limpie los orines.

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