Santa Pola

Andrés Martínez-Medina: «Me parece exagerado el daño que le puedan hacer los perros al Castillo»

El arquitecto habla sobre el planteamiento de crear un perímetro de protección y evitar el paso de los canes

19.04.2016 | 01:14
El arquitecto Andrés Martínez-Medina.

El arquitecto que participó en la última restauración del Castillo-Fortaleza ensalza las peculiaridades y la importancia que atesoró este inmueble militar para el Mediterráneo y que actualmente tiene para la memoria del pueblo santapolero. El experto ha dado a conocer recientemente los valores de esta infraestructura en una visita guiada organizada por el Instituto de Cultura Gil-Albert. Andrés Martínez-Medina considera que la fortificación sufre más el desgaste que se le ha hecho al edificio que los efectos de la humedad y tacha de «exagerado» el daño que le puedan hacer los orines de los perros a este edificio, sobre el que se ha planteado crear un perímetro de protección y evitar el paso de los canes.

¿Qué importancia tiene el Castillo-Fortaleza para la historia de Santa Pola y para la provincia?
Más que un castillo, estamos ante un fuerte militar, que es del siglo XVI. Es un edificio que no se hace de forma aislada, forma parte de una cadena de infraestructuras que pretende reforzar toda la costa del Mediterráneo porque, en esos momentos, era la frontera del imperio español y por mar tenía como enemigo al imperio turco. Esta edificación se hace a la moderna, imitando a las obras romanas, revolucionada por la aparición de la pólvora. Es una máquina para la guerra en posición de defensa. Además, tiene otra singularidad, es una especie de manzana residencial porque sus cuatro lados están conformados por viviendas de las tropas. Todo el castillo está inclinado y se convierte en una gran cisterna que capta el agua de la lluvia y la almacena en el aljibe.

¿Se encuentra bien conservado actualmente?
En rasgos generales se conserva bastante bien. Ha tenido una época de abandono desde los años sesenta hasta los ochenta. Se hicieron obras de reparación muy inconexas, pero desde que el Ayuntamiento se trasladó a la nueva sede en los noventa, poco a poco, se siguió un plan de rehabilitación del edificio. Empezando por el Museo Arqueológico, siguiendo por el Museo del Mar, hasta la última ampliación de 2010. Todo ello ha servido para consolidarlo y valorarlo, y por otro lado, ha permitido que se pueda celebrar toda una serie de actos culturales que tienen que ver con la memoria del pueblo.

¿Cuáles son sus principales enemigos para mantenerlo en buen estado?
Es un edificio antiguo de casi 500 años y requiere de atenciones, porque siempre tiene pequeñas enfermedades, sobre todo humedades y, en este sentido, como toda casa vieja, requiere de aportes de dinero para ir reparando todas sus necesidades. Es más el desgaste que se le hace al edificio, que los efectos de la atmósfera y la humedad del mar. A veces no disponemos de todos los recursos que quisiéramos.

El Ayuntamiento baraja crear un perímetro de protección del patrimonio para evitar que los orines de los perros sigan afectando al inmueble. ¿Como experto, cree que llegar a este punto es necesario?
Esto es una cuestión que tiene que ver más con urbanidad. Me parece un poco exagerado, lo veo un poco descontextualizado, para lo que es el Castillo, lo que puedan hacer unas docenas de canes, me resulta exagerado. Pero, esta decisión la pueden valorar mejor los técnicos.

¿Qué requeriría el edificio histórico para estar perfectamente cuidado?
Lo que necesitaría es que todos los años se atendieran las necesidades de reparación y mantenimiento, tanto la parte de la obra, que afecta a humedades, a las juntas, las instalaciones... Pero, sobre todo, necesita una atención y un cuidado continuo.

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