Santa Pola multará a los propietarios de perros que dejen excrementos en la calle

La normativa local exige a los dueños recoger las deposiciones y limpiar la zona afectada

26.11.2015 | 01:47
El Ayuntamiento quiere mantener las calles limpias.

El Ayuntamiento de Santa Pola está dispuesto a declararle la guerra al incivismo, especialmente en lo que se refiere a la suciedad que generan en las calles los orines y excrementos de las mascotas.

El concejal de Limpieza Viaria, Francisco Soler, ha indicado que van a aplicar la normativa vigente y van a ser implacables en cuanto a las sanciones. Según la ordenanza municipal de tenencia de animales de compañía, el propietario deberá recoger y limpiar la zona afectada con agua y jabón cuando su perro haga sus necesidades en la vía pública (en la calle, en un edificio, en la rueda de un coche, etc.). Si no lo hace, será multado con 150 euros, cantidad que se podría incrementar si se trata de una persona reincidente o comete varias faltas (como por ejemplo, no llevar a su mascota con el preceptivo microchip). Además, los animales tienen terminantemente prohibido pasear por zonas ajardinadas, y parques infantiles. Este abanico incluye la Glorieta, el Castillo Fortaleza y su entorno y la Avenida de Granada, por donde solo se permitirá el paso de los perros, pero no la tenencia. Este «endurecimiento» de la posición del Gobierno Municipal viene derivado de las numerosas quejas registradas por los vecinos de Santa Pola, que desde hace mucho tiempo vienen soportando la suciedad en las calles como consecuencia del incivismo de algunos propietarios.

Francisco Soler ha explicado que en breve, lanzarán una campaña informativa para concienciar a las personas –y sobre todo a los dueños de los perros- de la importancia de mantener las calles limpias de orines y excrementos, con todos los medios a su alcance: folletos, medios de comunicación, bandos, etc. Para facilitar a los propietarios el mantener las calles decentes, el propio concejal de Limpieza Viaria ha ideado un nuevo mecanismo –que hará las veces de «pipican»- para que los animales hagan allí sus necesidades. Se trata de una especie de cilindro, con soporte de plástico o metal, con un interior de aglomerado artificial (material parecido a los «pellets»), para neutralizar el olor de las deposiciones. Este producto se está fabricando en el parque móvil de Santa Pola en colaboración con Urbaser, empresa concesionaria del servicio de limpieza viaria y recogida de residuos sólidos urbanos. En principio se colocarán de 10 a 20 de estos cilindros -posiblemente a partir del mes de enero- en lugares estratégicos de la población, y estarán conectados al alcantarillado mediante imbornales. De igual forma, los encargados de la recogida de residuos se encargaran de vaciar los cilindros.

Soler ha querido dejar claro que el Consistorio no va a elaborar ningún reglamento nuevo, simplemente «va a aplicar la normativa vigente, que data de 2012». Las sanciones que tienen que ver con la limpieza de las calles son las consideradas leves, y la cuantía de la multa oscila entre los 30 y los 600 euros, pero también se contemplan las faltas graves (de 600 a 6.000 euros) y las muy graves, (de 6.000 a 18.000 euros).

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