Muestra de artesanía y tradición en Crevillent

Una colección de figuras de hilo y esparto luce en una cueva crevillentina a la espera de un lugar más apto

17.11.2015 | 00:53
Imagen de la cueva que acoge la colección.

A la antigua usanza. Las manos del difunto hilador crevillentino Antonio Pérez, con la ayuda de su esposa Matilde Maciá, crearon un millar de piezas artesanales a base de materiales extraídos de la sierra de la localidad alfombrera como el yute y el esparto que buscan el reconocimiento de alguna institución que se haga cargo de la exposición de la colección en un lugar más apropiado para ser visitado por todo el que lo desee.

Sólo con sus manos, imaginación y materiales extraídos de la naturaleza, como el yute y el esparto recolectados en la sierra de Crevillent, Antonio Pérez, con la ayuda de su mujer, Matilde Maciá, fue capaz de crear más de un millar de piezas. Pequeñas máquinas de hilar, capazos, esterillas, alpargatas o telares en miniatura, son sólo algunas de las figuras que Antonio elaboró durante más de una década, a raíz de su jubilación como tejedor en una fábrica de alfombras de Crevillent. Este crevillentino empezó a muy temprana edad ejerciendo de hilador. Su padre se dedicaba a la elaboración de capazos y esterillas que luego cambiaba en el campo por alimentos básicos.

Esta exposición de figuras artesanas está ubicada en el interior de una cueva típica crevillentina, en el barrio de La Salud. El matrimonio siempre acogió de buen grado a los visitantes que acudían a su particular museo a disfrutar de estas auténticas joyas artesanales.

Desde el fallecimiento de Antonio, en enero de 2014, Matilde, su hija Conchi y su nieta Lourdes, atienden con la misma amabilidad a todas las personas interesadas en conocer el trabajo de esta entrañable pareja e, incluso, algunas tardes, organizan jornadas de puertas abiertas.

La familia lleva luchando desde entonces para que el Ayuntamiento de Crevillent, u otra institución local, se haga cargo de esta colección, con el fin de que quede expuesta en un lugar apropiado y pueda visitarla quien lo desee.

Una pequeña gran muestra de la historia reciente de la villa alfombrera, plagada de artesanos del esparto, el yute y la pleita, hiladores y tejedores. Un recorrido, a través de miniaturas representativas por el principal modo de vida de muchos crevillentinos de antaño. De momento, tienen alguna propuesta para intentar conservar esta interesante muestra, pero nada concreto, y temen que estas piezas acaben almacenadas y olvidadas.

Pocas propuestas
Por una parte, el IES Maciá Abela de Crevillent se plantea acoger la colección en una de sus aulas, que acondicionaría como cueva, para la exposición permanente de las piezas. De este modo, el centro recibiría visitas guiadas para dar a conocer un poco más de la historia del municipio mediante las piezas artesanales, y también se podrían realizar interesantes proyectos educativos en torno a una de las mayores tradiciones crevillentinas. Por otra parte, el Ayuntamiento ha propuesto seleccionar unas piezas para una exposición temporal, y después estudiar qué hacer con la colección completa, buscándole una ubicación adecuada. La familia considera que la mejor ubicación para el museo artesanal sería un lugar céntrico, para que pudiera visitarlo el mayor número de personas posible sin tener que salir de la zona de museos de la localidad. No obstante, la concejal de Cultura, Loreto Mallol, declaró que «todavía no hay nada decidido.

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