M. JOSÉ SANMARTÍN
El instituto Cap de l'Aljub se ha propuesto que los recursos económicos no sean un impedimento de cara a la modernización y la introducción de nuevas tecnologías en el aula, al menos en lo que a las pizarras digitales se refiere.
Así, a las cinco con las que pueden contar actualmente se están sumando otras en las que la inventiva y la innovación se unen para crear un instrumento "low cost" o de bajo coste que, en la práctica, en el día a día de las clases, desempeña casi el mismo papel que las pizarras digitales.
El ingenioso sistema que sustituye en gran medida al original tiene como pieza principal el mando de la consola de juegos -concretamente una Wii-, que se usa para interactuar, y un puntero de infrarrojos. Estas dos piezas se combinan con un ordenador común y un proyector creando el efecto de la pizarra.
Las diferencias en el precio son notorias. Mientras que las pizarras que suministra la Conselleria de Educación tienen un coste que ronda los tres mil euros, las que consigue con la combinación del mando bluetooth y el sistema de infrarrojos alcanza los 80 euros. Además, entre una alternativa y otra también existen en el mercado otro tipo de herramientas, a medio camino entre un precio y otro pero, con 600 euros, resultan lo suficientemente costosas como para que el centro se plantee adquirirlas.
La intención del instituto es que todas las aulas del centro educativo,-alrededor de treinta- dispongan de una herramienta de este tipo antes de acabar el curso y, por el momento, ya tienen unas veinte.
La única diferencia entre uno y otro sistema, según explican desde el centro, es que "en las más caras, si no se tiene el puntero, funcionan simplemente pasando el dedo por encima, algo que no se consigue con el sistema de bajo coste que se va a utilizar".
No obstante, esta herramienta no es necesaria y los beneficios sobre la pizarra tradicional son más que suficientes por el bajo precio. Por todo ello, desde el "Cap de l'Aljub" explican que tienen intención de implantarlo en todas las aulas, unas treinta en total. De ese modo, el profesor tendría únicamente que trasladar el ordenador y el proyector, y todas las clases podrían beneficiarse de esta tecnología.
La idea de esta aplicación de precio reducido, según explican desde el centro, la extrajeron de Internet. Así, en foros específicos se puede consultar cómo realizar y configurar todas herramientas para lograr hacer funcionar esta aplicación. De hecho, quienes están probando esta nueva idea en el centro, afirman que aún es posible abaratar el coste del nuevo sistema más si en lugar de adquirir un mando de una videoconsola Wii original se decantan por uno sin marca, en cuyo caso saldría por unos cuarenta euros.
Los docentes consideran que el sistema es beneficioso para todas las materias. El centro dispone actualmente de tres pizarras digitales de las que proporciona la Conselleria y otras dos que son obsequio de una editorial.