A la última. El instituto Cap de l'Aljub de Santa Pola no quiere que cuestiones pecuniarias impidan la incorporación de nuevas tecnologías al centro y, por ello, han diseñado un sistema "casero" en el que se combina el mando de una videoconsola con un puntero de infrarrojos para crear pizarras digitales con las que impartir sus enseñanzas en las aulas.