JOSÉ A. MAS
El ambiente simulaba al que se respira la noche de Viernes Santo en Crevillent, aunque con varias diferencias. No era Semana Santa y el paso de la Entrada de Jesús en Jerusalén aparecía con la oscuridad en lugar de con la luz del Domingo de Ramos. Y es que los crevillentinos y numerosos visitantes presenciaron una muestra procesional histórica. Los ocho pasos que el escultor valenciano Mariano Benlliure elaboró para Crevillent desfilaron juntos, al igual que hicieran en el año 1997 con motivo del cincuenta aniversario de la muerte de su autor.
El acontecimiento, que clausuró el II Encuentro Interdiocesano de Cofradías y Hermandades de Semana Santa de la Comunidad Valenciana, ofreció dos de las insignias de Crevillent, las imágenes de Benlliure, a hombros de costaleros, y las masas corales, que interpretaron los típicos motetes.
La muestra partió de parroquia de la Santísima Trinidad y pasó, como si de una procesión se tratase, por la calle Santísima Trinidad, plaza Chapí, San Sebastián, la Morquera y Blasco Ibáñez hasta llegar a la plaza de la Constitución, donde quedaron expuestos. Allí se pudieron contemplar a la vez las imágenes de la Entrada de Jesús en Jerusalén (1947), Nuestro Padre Jesús Nazareno (1943), las Tres Marías y San Juan (1946), el Santísimo Cristo de Difuntos y Ánimas (1946), María Magdalena (1945), el Santísimo Cristo Yacente (1946), San Juan de la Tercera Palabra en la Cruz (1947) y la Virgen de los Dolores (1946), que habitualmente están expuestas en el Museo de la Semana Santa y la parroquia de Nuestra Señora de Belén.
En definitiva, una ocasión histórica para contemplar y comparar cada una de las imágenes que Benlliure talló entre 1943 y 1947 para Crevillent. Una muestra con la que Crevillent puso en valor el trabajo del artista valenciano.
Antes, los cofrades reivindicaron la fe cristiana. Más de 350 personas de unas 35 localidades de la Comunidad Valenciana asistieron a una cita formativa y de intercambio de impresiones sobre la forma de hacer y sentir la Semana Santa. El cardenal emérito de Barcelona, Ricard María Carles, aseguró que "no hay crisis de fe". El cardenal trató la santidad en los cofrades y animó a éstos a defender sus creencias desde el respeto.
El presidente de la Junta Diocesana de Cofradías y Hermandades de Semana Santa de Orihuela-Alicante, José Vicente Mas Zaplana, explicó que "la cita ha supuesto una jornada de convivencia de cofradías de toda la Comunidad con un claro exponente formativo de cara a la Cuaresma".
Pasado y presente de un rasgo autóctono y lleno de tradiciones
Los asistentes al encuentro pudieron escuchar las dianas que suenan en Crevillent durante la madrugada de Viernes Santo. Además, se visitó la ermita de la Purísima, que acogió la primera cofradía de Crevillent hace 400 años; el Museo Julio Quesada; el Museo de la Semana Santa y la parroquia de Nuestra Señora de Belén, donde, por la tarde, el coro del colegio Nuestra Señora del Carmen ofreció un concierto y el obispo, Rafael Palmero, ofició una misa. La gastronomía local también tuvo reservado su espacio, ya que la organización ofreció una degustación del típico almuerzo del Viernes Santo con "pa torrat".