JOSÉ A. MAS
El Ayuntamiento de Crevillent está retirando los badenes de hormigón ubicados desde hace varios años en distintos puntos del casco urbano para reducir la velocidad del tráfico rodado. La medida se va a ir ejecutando progresivamente conforme se vayan remodelando las aceras que dan acceso a los pasos de peatones ubicados sobre badenes de hormigón.
Los primeros badenes de hormigón que han desaparecido de la vía pública han sido los ubicados en las calles Ronda Sur, Santo Tomás y Corazón de Jesús. El motivo por el que han desaparecido estos badenes es porque, debido a las obras de arreglo de calles y aceras que se están ejecutando con el Plan E, se ha rebajado el nivel de las aceras creando una rampa hasta la calzada. Por este motivo, y para no crear una nueva barrera arquitectónica, se ha optado por retirar los badenes.
El concejal de Tráfico, Manuel Moya, explicó que "de momento se han eliminado unos badenes reductores de velocidad en algunos puntos de la localidad que, en un principio, se instalaron para reducir la velocidad del tráfico rodado y eliminar barreras arquitectónicas, como una prolongación de la acera".
No obstante, Manuel Moya apuntó que "ahora, con el proyecto de arreglo de calles y aceras se ha rebajado el nivel de las aceras y se han retirado los badenes para no crear nuevas barreras arquitectónicas, ya que el nivel de la acera para cruzar por los pasos de peatones es cero y si conservamos el badén crearíamos un escalón".
En un principio, estos badenes se crearon como reductores de velocidad y, ahora, tras su eliminación el Ayuntamiento va a estudiar si es necesario tomar, o no, medidas al respecto. Por el momento, se considera que las medidas no son necesarias, pero en el que caso de que haya que aplicarlas se va a optar por instalar pequeños reductores de velocidad de caucho justo antes de llegar a los pasos de peatones.
El edil de Tráfico explicó que "ahora se va a ver si es necesario reducir la velocidad, y si lo es se van a instalar reductores de caucho antes de los pasos de peatones. Vamos a observar cómo funciona el cambio, aunque en un principio está funcionando bien".
Así las cosas, la intención del equipo municipal es adoptar la misma medida, progresivamente, con el resto de badenes de hormigón que quedan repartidos por algunos puntos del casco urbano, que se irán retirando cuando se ejecuten nuevos proyectos con los que se rebaje el nivel de las aceras.