M. JOSÉ SANMARTÍN
La flota pesquera de arrastre de la localidad, que está compuesta por cerca de 45 barcos, retoma hoy su actividad de pesca después de permanecer amarrada a puerto dos meses en cumplimiento de la parada biológica, que por primera vez se alargó más treinta días. Además, hay que tener en cuenta que este año, tras esto, las embarcaciones han parado ya tres meses, pues en enero también estuvieron parados, aunque computaba para el año anterior.
El patrón mayor de la Cofradía de Pescadores de la localidad, José Ramón García, señaló que los marineros vuelven al mar tan esperanzados como desilusionados. Así, explicó que, por un lado, se confía en que el paro biológico, como es su propósito, haya servido para recuperar los caladeros y que ello se vaya a notar ya esta semana en un aumento en el número de capturas. No obstante, la situación del sector también hace temer a los pescadores que ello no se vaya a traducir en un incremento de sus ingresos, ya que el precio de venta del pescado en lonja está muy bajo.
De hecho, el portavoz de los pescadores recuerda que "el pescado se está vendiendo con precio muy bajo en otros puertos, hasta el punto de que hay especies que se están tirando". Éste es el caso del jurel o la sardina, que se están devolviendo al mar, apunta García.
Ésta ha sido la primera vez que los barcos de arrastre cumplen con un paro de dos meses, ya que lo habitual era uno y, "tal y como está la situación, ha sido difícil para las familias" y por eso la Cofradía ha adelantado 600 euros a cada marinero ya que "se tarda un mes en recibir el paro", explica García.