M. JOSÉ SANMARTÍN
El Ayuntamiento de Santa Pola cerró ayer el camino que comunica el Paraje de Meleja con el faro que ha sido objeto de una renovación completa que ha eliminado muchos baches, allanando el pavimento para permitir un mejor acceso.
Sin embargo, el Consistorio pretende reservar este camino para uso exclusivo de ciclistas y peatones con el objeto de preservar el medio ambiente, ya que transcurre por en medio de la sierra. De hecho, el objeto de esta renovación era facilitar el acceso, en caso de cualquier urgencia, a los vehículos de emergencias, al tiempo que servirá como una especie de cortafuegos en la sierra.
Al término de los trabajos de adecuación de la vía, así como de otros que han centrado su atención en la vegetación de la sierra, el camino ha permanecido abierto al tráfico un tiempo pero se ha optado por cerrarlo ahora.
El temor del Ayuntamiento radicaba en que si antes era una vía poco transitada por su estado, esta renovación convirtiera al camino en una zona de paso habitual para quienes se dirigen al faro y se llenara de tráfico.
El concejal de Medio Ambiente, Daniel Carrillo, explicó que una vez adecuado, los vehículos pasaban a más y a más velocidad, lo que también pone en peligro a la gran cantidad de ciclistas y senderistas que transitan por esta zona, por lo que "había que poner badenes y convertirlo en una carretera o cerrarlo". Y se optó por esto último para proteger el entorno. El cerramiento, que será de madera para que haya un menor impacto visual, se hará en todos los senderos desde el que se puede acceder a él.
La actuación que se llevó a cabo en su día consistió en colocar en el camino tierra compactada y zahorra, un tipo de grava.