JOSÉ A. MAS
La Residencia de Discapacitados Psíquicos de Crevillent ya ha completado, después de dos meses de su puesta en funcionamiento, sus treinta plazas. La directora del centro, Alicia Gil Collados, explicó que "el centro ya tiene a 25 internos, y las cinco plazas que quedan también han sido adjudicadas por lo que ingresarán en breve".
La residencia que gestiona la empresa Grupo El Castillo ofrece sus servicios las 24 horas y dispone de talleres ocupacionales para que los internos no tengan necesidad de salir del centro. Alicia Gil explicó que "hacemos dos talleres ocupacionales por la mañana y uno por la tarde. En ellos, realizan actividades como, por ejemplo, manualidades o psicomotricidad".
De las 30 plazas cubiertas, 16 son de discapacitados de Crevillent que antes estaban en el Centro Ocupacional Virgen de los Desamparados de la localidad. Por este motivo, Alicia Gil explicó que "la adaptación de este grupo ha sido más fácil porque como ya se conocían entre ellos apenas han notado el cambio". El resto de internos proceden de varios puntos de la provincia.
La llegada de los residentes ha sido progresiva. La directora explicó que "la residencia abrió con poca gente y cada semana ha ido incorporando a más personas". El mayor esfuerzo en su puesta en marcha ha sido la formación del personal. El centro ha creado unos 35 puestos de trabajo y una parte de los contratados no había tenido experiencia en este tipo de residencias. La mayoría de los contratos se han hecho a desempleados de Crevillent que, poco a poco, se han tenido que hacer con la confianza de los internos.
Alicia Gil explicó que "tratamos con un colectivo muy agradecido. En la residencia tenemos tanto a gente asistida que entraña una mayor dificultad, porque no hablan y tenemos que estar todo el día pendiente de ellos, como personas más autónomas con las que la comunicación es mejor".
La residencia organiza pequeñas salidas cada fin de semana. "De momento, hemos dado paseos por Crevillent y más adelante prepararemos excursiones", apuntó Alicia Gil. No obstante, insiste en la importancia de que los internos no pierdan el contacto con su familia. La directora aseguró que "hay residentes que se marchan el fin de semana a casa y otros que reciben visitas".