M. J. SANMARTÍN
Alrededor de 35 personas de Santa Pola con motivaciones altruistas se han inscrito yapara prestar ayuda desinteresada en la Oficina Municipal del Voluntariado, que cada día está más cerca de ser una realidad gracias al trabajo iniciado por la ONG santapolera Icnelia.
La organización, que trabaja desde la sede de la Oficina AMICS, de apoyo al inmigrante, ha sido la encargada de sentar las bases del futuro servicio gracias a una subvención del Servicio Valenciano de Empleo y Formación (Servef). Con este proyecto, la ONG santapolera inicia una segunda línea solidaria, más local, que se une al trabajo que desempeñan en el campo de la cooperación internacional, fundamentalmente en Nicaragua.
Los fondos aportados por el Servef, unos 25.000 euros, han servido a contratar a tres personas que se han encargado de la labor de fraguar lo que será la futura Oficina Municipal del Voluntariado, destinada a orientar y canalizar todos los aspectos del voluntariado en Santa Pola y del que podrán beneficiarse los diferentes colectivos existentes en la localidad.
El presidente de Icnelia, José Miguel Zaragoza, explica que el trabajo, que se lleva desempeñando desde hace tres meses, va encaminado "a la puesta en marcha de esta oficina y comenzó con la realización de un estudio de las asociaciones existentes en el municipio y, más concretamente, de aquellas que necesitan voluntarios". En este caso figuran un gran número de entidades que realizan acciones en diferentes campos de acción, como tercera edad, discapacidad, infancia, inmigrantes y enfermos, entre otros.
El siguiente paso, recuerda José Miguel Zaragoza, se centró en "la captación de las personas voluntarias, así como en la realización de un decálogo de derechos y deberes del éste, y de las que tienen las asociaciones para con las personas que se ofrecen a ayudar".
En este sentido, el coordinador de Icnelia, José Juan López, explica que hasta el momento se han inscrito "unas 35 personas interesadas en aportar su tiempo en distintos ámbitos y que corresponden a un perfil muy heterogéneo". Así, hay tanto hombres como mujeres de edades muy diversas y diferente trayectoria profesional. Y por el otro lado, existen al menos trece asociaciones interesadas en recibir a voluntarios que trabajen con ellas, según explica José Juan López.
El coordinador recuerda que la iniciativa de Icnelia de realizar un proyecto de estas características surgió "porque nos dimos cuenta que había un potencial de personas voluntarias que se desanimaban porque hay pocos colectivos que tengan organizado el tema del voluntariado".
El proyecto terminará a finales de este mes con la entrega del dosier, que incluye toda la investigación sobre la situación en la que se encuentra Santa Pola en materia de voluntariado, al Ayuntamiento. Además, para últimos de octubre se pretende celebrar las primeras dos reuniones con los interesados que se han inscrito para formar parte del voluntariado y con las diferentes asociaciones interesadas en acogerlos.
Tras la finalización del proyecto este mes, el objetivo es que miembros de los diferentes colectivos sociales contribuyan, colaborando unas horas a la semana, para mantener activa la labor de esta oficina, que se pretende que se convierta en una realidad en cuanto se consiga más financiación para continuar el proyecto.
El objetivo es que en un futuro desde este servicio se pueda llegar a ofrecer formación y diversas actividades para los voluntarios que presten sus servicios en las asociaciones locales.