M. J. MORA
La Cruz Roja de Santa Pola montó un dispositivo especial para ofrecer la mejor cobertura sanitaria a los inmigrantes que paulatinamente iban siendo localizados por la Guardia Civil de Santa Pola. "Se ha montado una célula de atención sanitaria para ofrecer la atención primaria. Una vez que han ido siendo trasladados al cuartel de la Guardia Civil se les ha ofrecido abrigo, alimentación e higiene, que era lo que más necesitaban", explicó Andrés Chessa, responsable autonómico de Cruz Roja para este tipo de emergencias.
De hecho, el cuartel de la Guardia Civil de Santa Pola fue prácticamente "tomado" por el personal de Cruz Roja que permaneció alerta durante buena parte de la jornada en las instalaciones de la Benemérita para recibir a los "sin papeles" que iban llegando.
Una vez en la sala que se montó para atenderlos, los voluntarios se ocuparon de estabilizarles los niveles de glucosa que estaban bastante bajos y de hidratarlos convenientemente hasta que recuperaron la normalidad en las constantes vitales.
Según los voluntarios de la institución benéfica, el estado general de los inmigrantes era bueno. No obstante, uno de ellos, un menor, presentaba quemaduras de segundo grado en la cintura y en la pelvis y otro precisó también atención médica al sufrir una cierta reacción alérgica a la gasolina y al agua salada.
No obstante, a lo largo de la madrugada y de la mañana de ayer seis personas fueron las que precisaron ser asistidas por el personal del centro de salud de Santa Pola y una vez allí se les practicaron pruebas de oxígeno y se les realizaron un electrocardiograma para confirmar que su estado de salud era bueno, según los datos facilitados por los responsables del departamento de salud 20.