JOSÉ A. MAS
La villa de Crevillent se vistió ayer por la noche de finas telas árabes con una espectacular y elegante Entrada Mora. Las tropas de la media luna han sido las primeras en hacer acto de presencia en la localidad lideradas por el capitán Manolo Bueno y al son de la música que interpretaron un sin fin de bandas de música que marcaron e paso de los festeros.
Los primeros en aparecer por las calles de Crevillent fueron los Marroquíes con su Gran Hurí, Bettina Sloth. Antes hacia acto de presencia el capitán abanderado de los Marroquíes, Pascual Jesús Aznar, que volvió a pasearse por la localidad con algunos de los espectáculos y filas que presentó en el boato de 2008.
Tras ellos pasaron una a una el resto de comparsas moras. Los Benimerins aparecieron liderados por la Sultana Jennifer Pastor, los Beduinos con la Sultana Edel Espinosa, los Berberiscos con la Gran Moravita Natalia García y los Omeyas con la Sultana Miriam Praena. Las bellezas del bando moro cautivaron al numeroso público que un año más abarrotó las calles de la localidad. Desde lo alto de sus carrozas recogieron con los brazos abiertos el calor y los aplausos del público de Crevillent a lo largo de todo el recorrido, el más largo de todas las fiestas de Moros y Cristianos.
Uno de los atractivos de la entrada mora crevillentina, y que ayer volvió a ponerse de manifiesto, es la participación de la mujer. En las comparsas moras las mujeres participan con bailes y danzas con las que evolucionan constantemente. Unas danzas adornadas por sus bellas vestimentas y finas joyas.
La última comparsa en hacer su entrada en el municipio fue la de los Moros Viejos Tuareg. La comparsa capitana puso en escena un boato lleno de fantasía oriental con numerosos espectáculos. Un boato que, poco a poco, fue ganando intensidad con el fin de preparar el terreno por donde, finalmente, paso triunfante el capitán del bando moro Manolo Bueno.
La apertura del boato constó de varias cruces entre las que estaba la que simbolizaba la capitanía 2009 y la del sur, símbolo de los Moros Viejos Tuareg. Además de con numerosas y vistosas filas especiales lideradas por cabos, los espectadores pudieron disfrutar con el grupo de músicos "Gwna" de Crevillent que, inspirado en las tribus del sur de Marruecos, participó en la entrada a pie y con camellos, y con el acompañamiento la banda de percusión del Pressinto, también de Crevillent.
En el boato también intervino el Ballet Ópera de Ontinyent que ofreció una danza oriental titulada "Mar de oro" con vistosos trajes de color rojo y oro. Además, el Ballet Virginia Bolufer de Alcoy junto con Carros de Foc de San Vicente presentaron un espectáculo en el que simularon cómo el viento del desierto mueve las palmeras.
En la entrada mora, también participó el grupo Maracaibo de Elche con el espectáculo "Al-Ándalus". Los Moros Viejos también presentaros varios artilugios simulando puertas de un mercado e incluso un horno árabe.
En el espectáculo del capitán moro participaron unas mil personas que abrieron el paso a la carroza del capitán Manolo Bueno y la Sultana Tuareg Ana Moriel que simulaba ser un campamento tuareg. Antes de que llegara el momento más esperado del desfile pasó montada sobre camellos la guardia del capitán.
El paso de Manolo Bueno fue aún más emocionante ya que al mismo tiempo se estrenó la pieza musical ,"Quirbilyan", que ha compuesto, para la ocasión, el músico José Rafael Pascual Vilaplana. "Quirbilyan", el nombre de la marcha del capitán es, a su vez, el nombre árabe que recibió Crevillent. El paso de las tropas moras lo cerró la fila del capitán compuesta por amigos y familiares de Manolo Bueno.
Tras la espectacular entrada del bando moro, hoy llega el turno del bando cristiano que toma el relevo a las tropas de la media luna. En esta ocasión, será el capitán Francisco Javier Molina Díaz el encargado de liderar las tropas, juntos con las seis bellezas de las comparsas cristianas.