M. J. SANMARTÍN
La Concejalía de Limpieza y Seguridad Ciudadana han acordado unirse para velar por el cumplimiento de la nueva ordenanza de limpieza y, en esta ocasión, se van a centrar en los dueños de los animales, a los que recuerdan que la normativa contempla sanciones que van desde los 100 euros y los 3.000 euros. Además, a la multa se sumará el coste de la limpieza.
De esta manera, el Ayuntamiento pretende mejorar el aspecto de las calles de la localidad. El edil de Limpieza, Javier Baile, apunta que "hay gente que se hace responsable de las deposiciones de su animal pero el toque de atención va dirigido a las personas que, siendo propietarias de un perro, no lo hacen o los dejan orinar en cualquier fachada menos en la suya propia".
La vigilancia se extremará en las zonas, como parques y plazas más transitadas. Así, un agente se encargará exclusivamente de esta tarea, que se desarrollará de la manera más discreta posible, incluso sin vehículo policial. Esta iniciativa se suma a una mayor vigilancia también en el abandono de escombros, tanto en la vía pública como en la zona de la sierra.
Baile recuerda que la nueva ordenanza de limpieza recoge en su artículo 23 que "como medida higiénica ineludible, las personas que conduzcan perros u otra clase de animal por la vía pública, están obligados a impedir que hagan las deposiciones en cualquiera de las partes destinadas al tránsito de peatones". Además, en el mismo punto se advierte de que "son directamente responsables los propietarios de los animales de los daños y de cualquier acción de suciedad en la vía pública producida por los animales".
Asimismo, se prohíbe expresamente que "las mascotas realicen sus necesidades sobre las aceras, parterres, zonas verdes, zonas terrosas y demás elementos de la vía pública destinados al paso, estancia o juego de los ciudadanos", y que es obligación de los propietarios recoger los excrementos.
El edil apunta que en ausencia del propietario, el responsable es la persona que en ese momento lleva al animal y en el caso de que sea un menor, sus padres. El concejal del área explica que este tipo de medidas pretenden concienciar a la gente de que "pequeñas acciones individuales de todos los ciudadanos evitan problemas grandes que tendría que afrontar el Ayuntamiento con un coste que va a repercutir en los mismos santapoleros".
En este sentido, Baile apuntó que es una pena que el gasto en limpieza del Consistorio se incremente por este tipo de cuestiones y que el dinero no se pueda emplear para otros fines, como los sociales, que beneficiarían a mucha más gente.