JOSÉ A. MAS
La fiesta de Moros y Cristianos de Crevillent cuenta con un nuevo castillo, el tercero de su historia. Un nuevo escenario festero que será el principal elemento de las embajadas al Ra'is y al Rey Jaime I, y que, como los anteriores, se ha ubicado en la Plaza de la Constitución. La inauguración del castillo reunió anoche a un buen número de festeros y crevillentinos que quisieron conocer de primera mano el acabado final de la nueva estructura.
El castillo se ha instalado sobre la fachada del Casal Festero, del que sobresale una gran balconada donde se realizarán los parlamentos de las embajadas. La idea, que se ha conseguido plasmar, ha sido la de transformar la fachada del Casal en un edificio de corte medieval.
El autor del diseño del nuevo castillo ha sido el asesor artístico de la asociación de fiestas Antonio Guilabert, que se ha basado en los castillos de la época medieval y árabe de la zona mediterránea. La puerta principal del castillo es una recreación de la Puerta de la Justicia de la Alhambra de Granada.
El nuevo castillo, realizado por la empresa local Creviart Belenes Viser, ocupa una superficie de 215 metros cuadrados totalmente cubiertos con placas de fibra de vidrio. La estructura tiene 12,5 metros de altura y 11,9 metros de ancho. En la elaboración de los paneles se han utilizado 300 litros de pintura. El coste del castillo ha sido de 13.000 euros.
El alcalde de Crevillent, César Asencio, destacó que "el castillo es el símbolo de la fiesta y de la lucha entre moros y cristianos que terminó con un pacto de paz". El presidente de la Asociación de Fiestas de Moros y Cristianos "San Francisco de Asís", José Ángel Asencio, se mostró satisfecho con el resultado final. José Ángel explicó que "se trata del tercer castillo de las fiestas de Crevillent y que convierte el Casal en la verdadera casa de los festeros". Además, el presidente de la Asociación de Fiestas destacó que "es un edificio municipal y, por lo tanto, también es de todo el pueblo".
El principal motivo que llevó a la creación de un nuevo castillo de los Moros y Cristianos fue el de ahorrar los costes de montaje y mantenimiento del anterior. Según se indicó en su día desde el Ayuntamiento, el montaje del castillo de madera que diseñó el arquitecto local Enrique Manchón, costaba unos 10.000 euros y tenía ocupada a la plantilla municipal de mantenimiento durante dos semanas. El nuevo castillo, al ser más sencillo, sólo necesitará un día y medio para instalarlo.