M. J. SANMARTÍN
La curiosidad de un niño ayudó a encontrar parte de un cráneo ayer en Santa Pola que, según los primeros indicios, pasará a enriquecer los restos arqueológicos municipales, ya que pertenecería a la época romana. Aunque el pequeño realizó el hallazgo hace unos días y precisamente cuando jugaba a los arqueólogos, no de dio importancia, y fue ayer cuando salió a la luz de manos de otro, y será el forense el que tenga que confirmar o no la antigüedad de estos restos, que ayer recogió la Policía Judicial.
El hallazgo se produjo a la entrada de la localidad, en la parte trasera del espacio reservado para la futura Estación de Autobuses, donde a principios de mes un vecino encontró varios huesos y, algún objeto, que llevó al Ayuntamiento.
Sin embargo, el aviso a la Guardia Civil se produjo ayer. Un residente en la zona comunicó ayer a la portavoz socialista María Lafuente, a través de otra persona, la existencia de "restos humanos", prácticamente al descubierto en el solar, así como que otros huesos habían sido entregados ya al Ayuntamiento por un particular. La socialista acudió al lugar y ante el descubrimiento de lo que parecía ser parte de un cráneo, lo comunicó a la Guardia Civil. Varios agentes acordonaron la zona y dieron aviso a la Policía Judicial que, a su vez avisó al forense y estuvo inspecciona el área y tomando diversas muestras. Los agentes, que acudieron a primera hora de la tarde, estuvieron buscando más restos entre la tierra arcillosa del lugar, y hacia las 18 horas, ya habían encontrado algunos restos más, incluido la de algún utensilio de metal. En principio el cráneo es "antiguo", lo que indica que, como mínimo tiene cien años, según indicaron fuentes de la investigación, aunque será el examen del forense el que lo determine a ciencia cierta.