M. J. SANMARTÍN
La curiosidad de un niño de unos 9 años ayudó a encontrar parte de un cráneo que, según los primeros indicios, pasará a enriquecer los restos arqueológicos de Santa Pola, ya que pertenecería a la época romana. Aunque el pequeño realizó el hallazgo hace unos días y, precisamente, cuando jugaba a los arqueólogos, no le dio importancia y fue ayer cuando salió a la luz de manos de otro y será el forense el que tenga que confirmar o no la antigüedad de estos restos que ayer recogió la Brigada Judicial de la Guardia Civil.
El hallazgo se produjo a la entrada de la localidad, en la parte trasera del espacio reservado para la futura estación de autobuses, donde a principios de mes un vecino encontró varios huesos y, algún objeto, que llevó al Ayuntamiento.
Sin embargo, el aviso a la Guardia Civil se produjo ayer. Un residente en la zona comunicó a la portavoz socialista María Lafuente, a través de otra persona, la existencia de "restos humanos", prácticamente al descubierto en el solar, así como otros huesos que habían sido entregados ya al Ayuntamiento por un particular. La socialista acudió al lugar y ante el descubrimiento de lo que parecía ser parte de un cráneo, lo comunicó a la Guardia Civil.
Varios agentes acordonaron la zona y dieron aviso a la Brigada Judicial que, a su vez, avisó al forense y estuvo inspeccionando el área y tomando diversas muestras. Los agentes estuvieron buscando más restos entre la tierra arcillosa del lugar y hacia las 18 horas ya habían encontrado algunos restos más, incluido algún utensilio de metal. En principio el cráneo es "antiguo", lo que indica que, como mínimo tiene cien años, según señalaron fuentes de la investigación, aunque será el examen del forense en que lo determine a ciencia cierta.
La concejal de Cultura y Patrimonio, Feli Bailador, explicó que el pasado día 7 un vecino llevó al Ayuntamiento varios huesos y que éstos fueron analizados por la arqueóloga municipal y otro experto que, a falta de más exámenes, determinaron que eran de la época romana. La edil avanzó que el próximo lunes estaba previsto que comenzaran una especie de catas en la zona, para investigar el hallazgo, por lo que, en su día, vinieron a tapar la zona con tierra para que los restos no estuvieran a la vista, aunque "el agua de las tormentas puede haberlos dejado al descubierto". El pequeño que descubrió el cráneo se encontró vio ayer de casualidad a los agentes tomando muestras y se encargó de expresarles en qué lugar concreto y cómo encontró el trozo.
Por otro lado, la portavoz socialista manifestó ayer no entender porqué el Ayuntamiento no había hecho nada, ni había avisado a la Guardia Civil, cuando le comunicaron la existencia de huesos humanos en un solar. "No sé si son de hace diez años o tres mil, pero creo que no han actuado correctamente". Feli Bailador explicó que los huesos llegaron el día 7, víspera de fiesta, y "la arqueóloga lo vio y dijo que parecían romanos" y se iniciaron los trámites, entre ellos unas catas.