M. J. S.
Miles de santapoleros cumplieron un año más con la tradición de acompañar a la Patrona de Santa Pola, la Virgen de Loreto, en su salida a las calles en su día grande. Así, la tradicional procesión en su honor que ayer puso fin a las fiestas patronales destacó por ser multitudinaria, ya que los devotos de la imagen la acompañaron con velas a lo largo de su recorrido por las principales calles de la localidad, que también lucían repletas de gente.
La Coral Levantina cumplió con el tradicional papel de interpretar varios motetes durante el recorrido, en el que la Virgen fue realizando las paradas establecidas.
En la quinta, a la altura de la farmacia de la Glorieta se volvió a relatar, el milagro que, según la tradición local, la Patrona realizó con una niña enferma que residía precisamente en una casa ubicada en ese mismo lugar. Ello hizo que este punto del trayecto estuviera muy concurrido.
Este año, como el anterior, el Ayuntamiento volvió a instalar un amplio sistema de megafonía para que los asistentes pudieran escuchar la hazaña, que estuvo narrada por Vicente Martínez Monera.